Al menos 206 personas murieron en las explosiones causadas por un incendio en un depósito de armas en Brazzaville, la capital de la República del Congo.
Más cuerpos fueron llegando por la tarde al depósito de cadáveres de la capital; ahí había al menos 136 personas. Un hospital local reportó que tenían otros 70 muertos y que al menos 237 personas estaban heridas.
Las explosiones redujeron a escombros muchas construcciones en Brazzaville y provocaron que unas 2.000 personas huyeran de sus casas.
Didier Boutsindi, representante de la oficina de Presidencia, informó que una cifra indeterminada de personas estaban atrapadas en una iglesia que se colapsó.
Las explosiones sacudieron las casas en Brazzaville e hicieron eco cruzando el río Congo hasta la capital del país vecino.