El Parlamento se apresta a discutir en 2012 un proyecto de ley de donación de órganos que adopta el sistema del "consentimiento presunto" e interpreta el silencio de una persona durante su vida como una respuesta afirmativa. Es decir, si una persona falleciera sin pronunciarse formalmente sobre si quiere o no ser donante, sus órganos podrían ser trasplantados.
El proyecto fue presentado por el senador Sergio Abreu (Partido Nacional) y apoyado por Mónica Xavier (Frente Amplio) y Alfredo Solari (Partido Colorado). Tras obtener media sanción en la Cámara de Senadores, con 26 votos a favor y dos en contra será discutido en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.
En su momento, Abreu indicó a El País que el proyecto sigue las principales directivas internacionales en la materia, dirigidas a que cada país logre la autosuficiencia a través del aumento de la donación de órganos de personas fallecidas.
Según el texto original, "toda persona mayor de edad que, en pleno uso de sus facultades, no haya expresado su oposición a ser donante por alguna de las formas previstas, se presumirá que ha consentido a la ablación de sus órganos, tejidos y células en caso de muerte, con fines terapéuticos o científicos".
El consentimiento sería revocable en todo momento o podría ser expresado ante el Instituto Nacional de Donación y Trasplantes (INDT), así como al momento de afiliarse a una mutualista, gestionar o renovar el carné de asistencia de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) o tramitar el carné de salud.
A fin de 2011, dirigentes de Asamblea Uruguay plantearon que modificarían el concepto de "consentimiento tácito" para "no violentar las libertades". Una alternativa sería solicitar el consentimiento en ocasiones especiales, como al renovar la cédula o la credencial cívica.
Para los integrantes del INDT toda medida que mejore la donación será positiva. "Pero estamos absolutamente convencidos de que toda la población tiene que ser consciente. Si no tiene conocimiento y el tema no está difundido y conversado" se puede generar temor y eso no es bueno, dijo Inés Álvarez, directora del INDT.