PABLO MELGAR
Baños rotos, cortes en el agua potable y electricidad, obras inconclusas, problemas burocráticos y hasta una invasión de ratas llevaron a que varias escuelas de barrios carenciados no comenzaran ayer las clases como estaba previsto.
La escuela 168 del Barrio Municipal, uno de los más pobres de Montevideo, no comenzó las clases porque los pocos baños que hay funcionan mal y las ratas se cuelan por debajo del piso de las aulas prefabricadas. Sin embargo, eso no fue lo más grave para los alumnos en el frustrado inicio del año lectivo. De los 1.100 niños que concurren a ese centro educativo, unos 780 almuerzan en la escuela. Pero ayer no funcionó el comedor.
El sindicato de maestros de Montevideo (Ademu) resolvió que allí no habrá clases, y tampoco comedor, hasta que se solucionen los problemas sanitarios. El año pasado un estudio demostró que el 65% de los alumnos de esa escuela tenían parasitosis; una causa podría ser los problemas sanitarios del centro educativo.
Durante el verano funcionarios municipales colocaron una sustancia para eliminar roedores, pero no surtió efecto.
Los técnicos del Consejo de Primaria habilitaron el funcionamiento de la escuela 168 al igual que la 49 de Maroñas que ayer no tenía energía eléctrica ni agua. En ese caso los padres resolvieron retirar a sus hijos en el entendido que no estaban dadas las condiciones para dejarlos allí.
A las 6 de la mañana de ayer hubo un principio de incendio en la escuela 44, la misma que el miércoles fue visitada por el ministro Ricardo Ehrlich. No hubo que lamentar heridos ya que no había alumnos en el lugar en el momento del siniestro. La directora del centro educativo solicitó de inmediato la habilitación de Bomberos.
Héctor Florit, presidente interino de Primaria, dijo a El País que fue un inicio de clases "normal con algunas dificultades que se irán solucionando". En cambio, para la secretaria general de Ademu, Daysi Iglesias, el comienzo del año lectivo "no fue normal porque las autoridades lo impidieron".
Las obras de infraestructura trancaron el normal comienzo de clases en varias escuelas del interior.
Ayer no hubo clases en la escuela 47 de Palmitas (Soriano) dado que se están realizando obras para trasformarla al sistema de tiempo completo. La ampliación demandará varios meses de trabajo. En tanto, las escuelas 2 y 5 de Dolores y en la 45 de José Enrique Rodó no hay director y faltan docentes. Los padres solicitaron la suspensión de las clases.
En Rivera la recién inaugurada escuela 153 no pudo comenzar las clases porque no llegó la nómina de cargos docentes.
En tanto se espera la finalización del censo policial para habilitar la apertura de varias escuelas rurales. En esos casos Primaria solicita a las autoridades policiales que confirmen la presencia en la zona de influencia de la escuela de por lo menos tres niños en edad escolar.
La escuela especial 81 de Durazno no pudo comenzar ya que su edificio está en reparación. El centro comenzará a recibir a los alumnos recién en la segunda semana de marzo para tener la seguridad de que requieren los alumnos. Tampoco comenzó a funcionar la escuela 22 de Carlos Reyles "debido a las obras que se están llevando a cabo", afirmó el inspector departamental José Barrios.
En Artigas dos escuelas iniciaron las clases sin agua y faltan los papeles que confirman a los maestros en el cargo.
LICEOS. Mientras tanto, el sindicato de profesores de Secundaria (Fenapes) está preparando su asamblea de mañana sábado, donde se conocerá la situación de los liceos. Las clases en Secundaria comienzan el lunes 12. Ese día también se reúne la mesa nacional de la FUM para evaluar el inicio de clases y el plan de lucha.
ADES Montevideo resolvió que cada liceo resolverá si comienza o no las clases. Entiende que si el estado de los edificios no es el adecuado tendrán que suspender las clases. Fuentes de Fenapes consignaron que esa idea podría prosperar en la asamblea del sábado.