TEHERÁN | Irán abrió las puertas de una estación espacial a la prensa por primera vez ayer, en un aparente intento por mostrarse dispuesto a permitir un atisbo a su tecnología avanzada. Mientras tanto, Teherán y los inspectores de las Naciones Unidas se intercambian acusaciones sobre el acceso a instalaciones nucleares y expertos en la materia.
La visita de la prensa al Centro Espacial Alborz, unos 70 kilómetros al oeste de Teherán, también procuró demostrar los progresos en ciencias aeroespaciales a menos de un mes de anunciar que había colocado otro satélite en órbita.
El ambicioso programa ha suscitado preocupaciones en Occidente debido a sus posibles aplicaciones militares. AP