Mitt Romney luchaba ayer por evitar la vergüenza de una derrota en su estado natal en una crucial primaria de Michigan, que podría indicar la tendencia una semana antes de las elecciones en diez estados conocida como Super Martes.
Su rival en la interna republicana, Rick Santorum, está buscando una inusual coalición del activistas del tea party, conservadores religiosos y demócratas que ayude a vencer a Romney y le ayude a recuperar el impulso en una batalla electoral cada vez más acalorada.
En el Estado de Arizona también se realizaban elecciones ayer, en una ciudad marcada por duras leyes republicanas contra los inmigrantes.
La víspera de las primarias de Michigan y Arizona, Romney y Santorum intercambiaron insultos en una contienda por la nominación republicana a la presidencia que se ha caldeado y alargado tanto que funcionarios del partido temen dañe las perspectivas de ganar el sillón presidencial de la Casa Blanca.
Santorum, un exsenador de Pensilvania, confirmó en vísperas de las primarias republicanas haber enviado mensajes telefónicos automáticos que alentaban a los demócratas de Michigan para votar en contra de su rival Romney, exgobernador de Massachusetts.
"Vamos a obtener a los votantes que necesitamos para poder ganar esta elección. Y vamos a hacerlo aquí en Michigan hoy", dijo ayer Santorum al preguntársele sobre las "llamadas automáticas".
Al ser entrevistado ayer por Fox News Channel, Romney dijo que las llamadas eran "indignantes y vergonzosas una terrible jugada sucia". Acusó a Santorum de "hacer equipo con la gente de Barack Obama" para dañar su campaña.
"Este es el nivel más bajo al que ha caído su campaña y eso dice algo", dijo Romney a Fox News, y agregó que la llamada automatizada suena como si viniera de algunos sindicatos y demócratas.
El exsenador de Pensilvania sugirió que Romney hizo prácticamente lo mismo al cortejar a votantes independientes antes de la primaria republicana en New Hampshire. Y acusó a su rival de emplear su propio "truco sucio" al realizar llamadas automáticas con una grabación de Santorum apoyando a Romney antes de las elecciones de 2008.
"No me quejé al respecto. No me quejo. ¿Saben? Soy un adulto. Puedo asimilarlo", dijo Santorum.
Sólo los republicanos de Michigan pueden votar en la primaria del martes, pero las reglas del partido permiten que los electores cambien temporalmente su afiliación en el acto. La potencial participación de demócratas agrega un nuevo giro a una contienda que de antemano se espera tenga implicaciones importantes para las aspiraciones de Romney.
La pugna continuará el sábado, con el "caucus" en el estado de Washington, pero la cita más llamativa será el SuperTuesday, el 6 de marzo, cuando se votará en diez estados en los que estarán en juego 419 delegados que elegirán al rival del presidente Obama.
LAS CIFRAS
1.144
Es el número de delegados que deberá tener el precandidato que gane las internas y que irá contra el presidente Barack Obama.
30
Son los delegados que estaban en juego en los comicios internos de Michigan; en los de Arizona, en tanto, se disputaban otros 29.