El reino musical de las "canzonetta" que cantan Plácido Domingo, José Carreras y antes Luciano Pavarotti, Tito Schipa, Björling, Caruso y todos los cantantes que en el mundo han sido, es irresistible. Por ello se multiplican las grabaciones y no faltan actuaciones públicas en las que el pedido de bises no convoque una vez más a Torna a Surriento, o alguna otra del amplio repertorio.
En realidad, la palabra que la nombra es diminutivo de "canzone", en castellano, canción, término que tiene resonancias y variables muy diversas a lo largo de la historia de la música y de la literatura.
No perdamos de vista que Petrarca es autor de Il Canzionere, volumen de poemas que consolida y crea la poesía amatoria en Occidente.
Pero bajo el término canción, en la música se abre un extenso arco que va desde la canción polifónica hasta el "lied" alemán o la "chanson" francesa, a una sola voz.
La "canzonetta" refleja el mundo histórico y cultural del Sur de Italia. Una zona que fue escenario de presencias diversas desde el pasado más remoto. La colonización griega ha dejado sus huellas allí, no solamente en las ruinas que, como el teatro de Taormina, son elocuentes. Recordemos que esa colonización hizo que fuera llamada Magna Grecia, por su extensión mayor que la propia Hélade. Allí vivió Pitágoras, como señal clara de su inserción en la civilización griega. También en el dialecto napolitano y en otros de la región meridional de Italia, con vocales que recuerdan la fonética griega. Pero también pasaron por allí los árabes, cuya huella se advierte en el uso del melisma que muchas veces se halla en canciones y en el estilo de artistas como Roberto Murolo.
El barítono Raúl Montero termina de ofrecer en el hotel Barradas de Punta del Este, una muestra de este repertorio, acompañado por la guitarra de Ana Pierotti. Vale la pena subrayar que así es la fórmula original de la "canzonetta", las orquestaciones que suelen sostener a Plácido o a Pavarotti, son ajenas a la versión callejera y popular.
El talento de Raúl se mide en la versatilidad con la cual canta tanto estas perlas líricas italianas como los tangos. Dueño de voz, cultura musical anexa y sentido interpretativo, es siempre placentero escucharlo. El éxito y un público fiel lo respaldan.