MADRID | El Tribunal Supremo español, en una resolución esperada, absolvió ayer a Baltasar Garzón, magistrado ya expulsado de la carrera judicial por las escuchas que mandó realizar en el marco del caso Gurtel, del delito de prevaricación del que estaba acusado por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo.
Sin embargo la decisión no ha sido unánime ya que seis jueces votaron a favor de la absolución, pero el magistrado José Manuel Maza votó en contra porque cree que "con pleno conocimiento de la contradicción de sus resoluciones con las leyes españolas, Garzón incoó un procedimiento penal inviable instrumentalizándolo al servicio de sus propias intenciones subjetivas".
De esta forma el Supremo pone fin al último proceso que tenía pendiente contra el exjuez de la Audiencia Nacional, a quien recientemente condenó a 11 años de inhabilitación por autorizar la intervención de las escuchas de la trama Gurtel.
Pese a ser absolutoria la sentencia no escatima críticas a Garzón: los jueces del Tribunal Supremo creen que la decisión del exmagistrado de declararse competente para investigar los crímenes del franquismo fue "errónea pero no prevaricadora" y estiman que "el derecho a conocer la verdad histórica no forma parte del proceso penal. El delito de prevaricación no se produce por la aplicación errónea del derecho, sino por dictar, a sabiendas, una resolución injusta" señala la resolución.
La acusación popular, ejercida por el sindicato Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad, solicitaban que fuera inhabilitado por 20 años, la máxima pena prevista para el delito de prevaricación. Daniel beltrán Rohr, corresponsal