Por más que suban los precios y pese a una fuerte competencia en el mercado interno del pollo y el cerdo, los uruguayos no dejan de comer carne vacuna. En 2011 los cortes vacunos en el abasto tuvieron varias subas (en el año a enero 2012 la suba general fue de 12% pero hay cortes que llegan a 16% según el INE) y aún así el consumo no cayó. El año cerró con 62 kilos por habitante y es el más alto del mundo, incluso superando ampliamente al argentino.
Lo curioso es que el aumento en el consumo se registró paralelamente con una fuerte exportación y en medio de una constante valorización de la tonelada bovina exportada por los frigoríficos uruguayos, que en 2011 cerró marcando un récord histórico.
En los últimos cinco años, según los datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC) el consumo viene creciendo, pero llegó al techo. En 2005, los uruguayos consumían 47,5 kilos al año y en 2009 ya se había llegado a 58,2 kilos por persona al año. El pollo también ganó mucho terreno, principalmente de la mano de precios bastante estables pese a algunas subas fuertes que tuvo debido al precio de los granos -carne aviar y suina llevan varios meses sin IVA- porque en 2005 los uruguayos comían 15,6 kilos al año y cerraron 2011 con alrededor de 20 kilos por año.
Pero la mayor alza en el consumo se registró en carne suina, donde en el mercado creció la calidad y la cantidad de cortes vendidos. En 2005 se consumían alrededor de 8,8 kilos por habitante al año y en 2011 quedó arriba de 10 kilos.
Desde el Instituto Nacional de Carnes se prevé en 2012 un aumento de alrededor de 4% para la carne aviar y otro 10% de incremento para la suina. En cambio la bovina incluso podría tener un leve descenso porque está totalmente topeado.
Uruguay va mostrando la misma tendencia que el mundo, crece el consumo de proteínas aviares y suinas y bajará la ingesta de carne bovina. Es que la proteína de cerdo y pollo es mucho más barata que la bovina, porque los monogástricos sintetizan en menor tiempo el alimento; es muy caro producir un novillo y lleva un mínimo de dos años, mientras que el pollo y el cerdo demandan menos tiempo.
En carne vacuna, los uruguayos están cambiando sus hábitos. Antes el asado ocupaba el primer lugar, ahora ese puesto lo abarca la carne picada y las pulpas sin hueso ganan terreno entre los consumidores, no sólo por su calidad, sino por tener la mejor relación precio/rendimiento.