Treinta familias de la Cooperativa de Viviendas de Asociados Públicos (Coviap) esperan concretar el sueño de la casa propia, pero se viene postergando por falta de habilitación de las conexiones de OSE.
El aplazamiento del final de obra agudizó la problemática social de algunos beneficiarios que enfrentan órdenes de desalojo y, en otros casos, han tenido que extender sus contratos de alquiler al menos un semestre más.
"Ellos más que nadie, pero también todos, necesitamos una respuesta", dijo José Sosa, de la comisión de Coviap. Incluso las autoridades locales se enteraron de la situación. El diputado nacionalista Carmelo Vidalín dijo a El País que es necesario "habilitar ya" el agua potable y pese a que junto al diputado Martín Tierno (FA) ha realizado gestiones, no tuvo éxito.
Integrantes de la comisión se reunieron esta semana en el domicilio de uno de los dirigentes y decidieron una ofensiva por los trámites. "En septiembre pasado iniciamos la solicitud para las conexiones individuales ante OSE en Canelones y hasta ahora no hemos tenido respuestas, de cómo se va a hacer y cuánto va a salir. Pasaron cinco meses, ya tenemos la obra finalizada, solo restan detalles en los interiores de las viviendas. Queremos entrar ahora", señalaron.
La habilitación de un caño colector de agua potable en diciembre, abarcando la franja suroeste a la altura de la estación de AFE y los barrios Durán y Las Higueras, ilusionó a los beneficiarios de Coviap, que esperaron que la obra permitiera concretar definitivamente las conexiones domiciliarias, pero hasta ahora eso no sucedió.