Las autoridades aeronáuticas uruguayas pedirán a sus pares brasileños un informe sobre el incidente ocurrido a bordo del vuelo de TAM, en el que viajaban dos comitivas oficiales.
El coronel Álvaro Loureiro, vocero de la Fuerza Aérea, confirmó a El País que la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia) enviará una nota a su homónimo en Brasil donde, en principio, solicitará detalles de la investigación del incidente.
"Como el hecho ocurrió fuera de nuestro Estado e involucró a una aeronave comercial certificada por otro Estado bandera, en este caso Brasil, a la Fuerza Aérea uruguaya no le compete investigar el hecho", explicó el portavoz oficial.
En el avión de la empresa TAM viajaban, en rigor, dos delegaciones uruguayas: la encabezada por el ministro de Industria y Energía, Roberto Kreimerman, con destino a China, y otra misión del Instituto Nacional de Carnes (INAC) con destino a una feria cárnica en Moscú, Rusia. Todos vivieron momentos de alta tensión cuando un funcionario de la aerolínea que viajaba en la cabina amenazó con derribar el avión y agredió a varios de los presentes.
"Pensamos que le había dado un infarto al piloto cuando el avión se inclinó de golpe y quedó de costado", relató a El País el vicepresidente de INAC, Fernando Pérez Abella. El jerarca aseguró que el causante del incidente era un empleado de la oficina de TAM en Riberao Pretto (San Pablo), y lucía una tarjeta de identificación. El funcionario forcejeó con el piloto de la nave y el copiloto logró expulsarlo de la cabina.
"El funcionario peleaba con una azafata y gritaba que iba a hacer caer el avión, la tiró al suelo", relató Pérez Abella, "mientras tanto intentaba abrir las puertas de emergencia. Dos pasajeros, junto con dos tripulantes lograron inmovilizar al individuo y lo ataron con precintos. Luego los tripulantes le aplicaron una inyección".