NUEVA YORK | THE NEW YORK TIMES
Adam Katz está feliz de hablar con reporteros cuando promueve su negocio, una empresa de vuelos chárteres basada en Long Island, llamada Talon Air. Pero no todo es lo que parece.
Cuando el tema a charlas es su posición como uno de los que más ganan en Estados Unidos, se muestra reacio. Sentado a un escritorio hecho con una pila de combustible para jet, con camisa con el logotipo de la compañía, considera los beneficios en relaciones públicas y los encuentra deficientes: "¿No es muy popular hoy ser del uno por ciento, verdad?".
Hace unos meses, Katz era sólo un empresario exitoso con cinco hijos, una casa de 8 millones de dólares, una empresa familiar de bienes raíces en Manhattan y su pasión, Talon Air, con 10 años de antigüedad.
Ahora, la colosal brecha entre los muy ricos y los demás - el uno por ciento contra el 99 por ciento- se ha convertido en un punto de unificación en esta temporada electoral.
Conforme el presidente Barack Obama se posiciona para defender a la clase media, y Mitt Romney, el más acaudalado de los aspirantes a la candidatura presidencial republicana, desprestigia esa forma de hablar como "la amarga política de la envidia", Katz se percató que está en el extremo equivocado de un nuevo paradigma.
En tanto integrante del uno por ciento, es parte de un club cuyo nombre conjura imágenes de jefes de Wall Street a quienes transporta un chofer desde una mansión hasta Manhattan, así como de privilegiados influyentes que tienen ejércitos de cabildeadores disponibles en todo momento.
Sin embargo, se trata, en realidad, de un grupo más grande y más diverso, uno que incluye a actores y cantantes, ejecutivos y emprendedores, artífices de su éxito, y los que nacieron en pañales de seda.
Se agrupan no sólo en Nueva York y Los Angeles, sino también en Denver y Dallas. El rango de riqueza en el uno por ciento es vasto: desde los hogares con ingresos de 380.000 dólares anuales, según datos del censo, hasta los multimillonarios, como Warren E. Buffett y Bill Gates.
El uno por ciento más alto de sustentadores en un año dado recibe poco menos de un quinto del ingreso bruto de Estados Unidos, alrededor del doble de hace 30 años. Paga poco más de un cuarto de todos los impuestos federales, según el Centro de Políticas Fiscales. En 2007, representó cerca de 30 por ciento de las contribuciones filantrópicas, según datos de la Reserva Federal. Recibió 22 por ciento de su ingreso por ganancias de capital, en comparación con dos por ciento para los demás.
¿Trabajan más? No obstante, no necesariamente son los ricos ociosos. A Katz, que algunas veces se transporta en avión anfibio y otras carga el equipaje de los pasajeros de Talon Air, le gusta decir que trabaja "26 horas, nueve días a la semana".
La mayoría del uno por ciento nació con ventajas socioeconómicas, lo que ayuda a explicar por qué es más factible que tenga empleo a diferencia de otros estadounidenses, según datos del censo.
También trabaja jornadas más largas, y es tres veces más probable que trabaje más de 50 horas a la semana, en comparación con el 99%, y es muchísimo más probable que sea profesionales independientes.
Aunque muchos de los adinerados se inclinan hacia el Partido Republicano, en entrevistas, expresaron un amplio rango de concepciones sobre cómo arreglar la economía. Piensan que Obama la está arruinando, o que los republicanos en el Congreso han actuado irracionalmente. Prefieren un impuesto fijo o creen que los ricos deberían pagar una tasa marginal más alta.
Algunos aclamaron al Ocupa Wall Street, al decir que ya era hora; mientras que otros querían que los manifestantes sólo consiguieran empleo o se bañaran. Otros fueron filosóficos al percibir la recesión como algo que pasaría.
De los entrevistados del uno por ciento casi todos dijeron que los acaudalados podían y debían tener una mayor parte de la carga financiera del país, y casi todos manifestaron que creen que el sistema es injusto.
Sin embargo, podrían preferir enfrentar reducciones en sus propias prestaciones, como la Seguridad Social, a pagar más impuestos. En una encuesta levantada entre familias adineradas de Chicago, casi el doble de los encuestados dijo que reduciría el gasto gubernamental de los que dijeron que harían eso e incrementarían las rentas públicas. Incluso quienes dijeron que el mazo los favorece, no aprecian que los critiquen.
"No me importa pagar un poco más de impuestos. No me molesta dar dinero para programas que ayuden a los pobres", comentó Anthony J. Bonomo de Manhasset, Nueva York, quien opera una aseguradora contra negligencia médica y es republicano. Sin embargo, dijo, sí le molesta ser el blanco por los males del país. "Si esas personas pudieron acampar en ese parque todo el día, ¿por qué no están buscando empleo? ¿Por qué culpan a otros?".
El uno por ciento tiene una estructura profesional diferente en distintas ciudades. Por ejemplo, en el ámbito nacional, es más factible que los médicos sean parte del uno por ciento -uno de cada cinco-.
Sin embargo, en Macon, Georgia, el cirujano tiene muchas más probabilidades de ser parte de él que en Manhattan, donde los administradores financieros y los banqueros desplazaron a los doctores.
No obstante, David Mejias, un abogado de divorcios y lesiones personales, quien alguna vez fue legislador demócrata por el condado de Nassau, dijo que el sistema está sesgado a favor de los profesionales independientes y los dueños de negocios que pueden deducir parte del costo de los automóviles, viajes, cenas e, incluso, objetos coleccionables.
Las cifras
380 Son los miles de dólares anua-les que se deben ganar para ser parte del selecto grupo del 1% más rico de Estados Unidos.
50 Es el mínimo de horas a la semana que suelen trabajar los más ricos; la gran mayoría son profesionales independientes.
Si pagas US$ 50: en impuestos ¿no es justo?
Nueva York | La tasa mínima para el uno por ciento de ricos norteamericanos varía dependiendo de cómo se calcula el ingreso. Un análisis de la parte baja de los datos del censo coloca al límite en 380.000 dólares anuales por hogar y proporciona una riqueza de características demográficas que se usaron en este artículo.
En la parte alta, la Encuesta de Finanzas del Consumidor de la Reserva Federal -para la que se usa una medición más general del ingreso que incluye ganancias de capital- arrojó un límite de 690,000 dólares en 2007, el año más reciente en los datos disponibles.
Hay pocos datos actuales que permitirían una medición por riqueza del uno por ciento de los ciudadanos estadounidenses.
Docenas de ellos declinaron la entrevista para este artículo. Algunos se imaginaron despertar con manifestantes en su jardín; otros temieron auditorías hacendarias o alguna otra acción gubernamental punitiva.
Un director administrativo en una entidad financiera dijo que no quería dignificar la retórica de Ocupa Wall Street participando para este artículo sobre el uno por ciento. Un inversionista que ya ha sido el blanco de manifestantes dijo que temía por la seguridad de su familia.
Muchos adinerados censuran lo que llaman una lucha de clases. Sin embargo, no significa que piensen que el sistema no está amañado injustamente a su favor. El inversionista que declinó ser identificado por temor por su familia dijo que no es justo que él pague una tasa menor sobre sus ingresos por inversiones de lo que pagaría sobre un salario, y preguntó por qué debería recibir Seguridad Social o Medicare.
Sin embargo, dijo, la respuesta no es señalar a los ricos. "Si pagas 50 millones de dólares en impuestos, ¿es justo o injusto?", preguntó.
"Cuando se designa específicamente un impuesto a un décimo de un punto porcentual de la economía, es difícil no sentirse el blanco", añadió.
Quizá pudo reconfortarse con una pequeña manta a la vista, un día de otoño, en el parque Zuccotti en Lower Manhattan, el centro de las protestas de Ocupa Wall Street.
"Somos", decía el letrero de los indignados, "el 100 por ciento".
Los más acaudalados según la revista forbes
Bill Gates
Fundador de microsoft
El genio de las computadoras tiene un caudal de 59.000 mil millones de dólares. Sumó 5.000 millones en su cuenta corriente solo en 2010. El magnate, además de cultivar su fortuna, es conocido por sus obras de beneficencia.
Charles G. Koch
Copropietario de Koch Industries
Es el presidente de la Junta Directiva y posee el 42% de las acciones de la compañía y 25 mil millones de dólares. Junto a su hermano, heredaron de su padre la empresa y multiplicaron su patrimonio 2.600 veces.
Warren Buffett
CEO de Berkshire Hathaway
Tiene una fortuna estimada en 52.000 mil millones de dólares. En febrero de 2008 había sido designado como el más rico, pero fue destronado ese mismo año por Bill Gates. Con 81 años aún encabeza la textil Berkshire Hathaway.
David H. Koch
Copropietario de Koch Industries
Como su hermano posee el 42% de las acciones de la compañía y oficia de vicepresidente. Además de empresario, es filántropo, activista político e ingeniero químico. Es el segundo más rico residente de la ciudad de Nueva York.
Lawrence J. Ellison
fundador y principal de Oracle
Tiene una fortuna de 39,5 mil millones de dólares. Su yate de lujo, Rising Sun, es el tercero más grande de todo el mundo. Sigue al frente Oracle, un sistema de gestión de base de datos con presencia en miles de empresas.
Christy Walton
Principal heredera de Wal-Mart
La viuda y principal heredera de John T. Walton, hijo del fundador de Wal-Mart. Tiene una fortuna estimada de 24,5 mil millones de dólares. Actualmente, acaparando parte del mercado estadounidense, es una referente del rubro.