El preso político cubano Wilmar Villar murió ayer, jueves, en un hospital de Cuba tras permanecer unos 50 días en huelga de hambre, en un hecho similar al deceso del disidente Orlando Zapata después de un ayuno de 85 días en 2010.
Sus restos serán sepultados hoy en su pueblo natal, en el oriente de la isla, mientras la oposición denunciaba el arresto de activistas que pretendían asistir al sepelio.
"Ha sido imposible ir al funeral, tengo un operativo frente a mi casa" (en la ciudad de Santiago de Cuba), dijo a la AFP el ex preso político José Daniel Ferrer.
"Ya han arrestado más de 30 opositores en esta ciudad, en Palmarito, Contramaestre, Palma Soriano, Moa y Holguín, para que no vayan al funeral", añadió Ferrer, uno de los 75 disidentes condenados en 2003 y excarcelado en 2010, quien dirige la Unión Patriótica de Cuba, grupo opositor al que pertenecía Villar.
Villar, de 31 años, dejó de ingerir alimentos en protesta por la condena de cuatro años de prisión que le impuso el 24 de noviembre un tribunal cubano, lo que deterioró su salud y derivó en su muerte este jueves hacia las 18:45 locales (21 horas Uruguay), dijo el activista opositor Elizardo Sánchez a la AFP.
Sánchez, quien dirige la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, dijo que Villar pasó varios días en "estado crítico", en una sala de cuidados intensivos del Hospital Clínico Quirúrgico de Santiago de Cuba, 900 km al sureste de La Habana, donde había sido recientemente internado.
"Él fue trasladado al hospital después de unos 50 días en huelga de hambre", dijo el activista.
"La Comisión considera que toda la responsabilidad moral, política y jurídica en relación con la muerte de Wilmar, recae en el gobierno de Cuba, pues él se encontraba bajo la custodia de las autoridades", añadió Sánchez, al subrayar que se trataba de una "muerte evitable".
Las autoridades cubanas no han informado sobre este caso, pero en un hecho inusual el bloguero oficialista Yohandry, habitualmente bien informado sobre lo que acontece en la isla, escribió en su blog (www.yohandry.com) que Villar "murió a causa de un fallo multiorgánico por sepsis generalizada".
Sánchez dijo que Villar tenía dos hijas y era miembro de la Unión Patriótica de Cuba, un grupo opositor que opera en el oriente de la isla. Indicó que había sido condenado a cuatro años de prisión acusado de "desacato, resistencia y atentado", un fallo que consideró "injusto", por lo que se declaró en huelga de hambre.
El Gobierno cubano no reconoce presos políticos en el país y considera a los opositores "mercenarios" de Estados Unidos. La Comisión de Sánchez afirma que hay unos 60 presos políticos en la isla.
El 1 de enero, René Cobas, de 46 años, un preso común que estaba en huelga de hambre por no haber sido beneficiado por el indulto concedido por el presidente Raúl Castro, falleció por un paro cardíaco en una prisión de Santiago de Cuba, según informó Sánchez un día después.
Sánchez denunció el 10 de enero que al menos 796 personas sufrieron detenciones temporales "arbitrarias" en Cuba durante diciembre de 2011 por actividades opositoras u otras razones políticas, un récord mensual en las últimas tres décadas.
Con los casos de diciembre, las detenciones de "corta duración" en la isla sumaron 6.134 durante 2011, un incremento de 50% respecto a 2010 (4.084), según Sánchez.
Un inédito diálogo entablado en mayo de 2010 por el cardenal Jaime Ortega con el presidente Raúl Castro, quien sucedió en el mando a su hermano enfermo Fidel en 2006, condujo a la liberación de unos 130 presos políticos, que en su mayoría se exiliaron en España.
Otros siete presos políticos fueron indultados en Navidad por Raúl Castro, dentro de un grupo de 2.991 reclusos cubanos y 86 extranjeros favorecidos por razones "humanitarias".
AFP