NEW YORK TIMES | BROOKS BARNES
Disney no se ha convertido en la mayor empresa de entretenimiento en el mundo por adivinar lo que la gente quiere. Pero con todo, confía en sus instintos creativos.
Pero el Reino Mágico también emplea escuadrones enteros de operativos que investigan para todos los proyectos en varios aspectos. ¿Cuáles son los ganchos psicológicos que deben ser metidos en un programa infantil de televisión? ¿Qué colores para las muñecas de princesas tienen más probabilidad de ser mal exhibidos en estanterías de las tiendas?
Así que imaginen cómo reaccionó Disney cuando llegó la hora de crear un nuevo Muppet como parte de un último intento de resucitar esta franquicia televisiva de los años setenta, en la gran pantalla. Uno de los productores de Los Muppets, David Hoberman, quien es también un expresidente de los Estudios Disney, pudo visualizar fácilmente un tanque de dieciocho ruedas cargado de investigaciones de mercado con conclusiones como: tiene que ser tierna y graciosa (para interesar a las madres), valiente y skater (para enganchar a los chicos) y cuadrado (para que encaje fácilmente en las estanterías de las tiendas).
Pero no fue así.
Disney (esto lo dijo Hoberman y otros integrantes del equipo creativo de Disney, a través de entrevistas separadas) fue notoriamente distendido en cuanto a la creación de Walter, el Muppet que está en el centro de la nueva película. Las instrucciones del estudio fueron "Solo hagan una buena película", contó Hoberman.
"Es increíble que no hayan aparecido en el camino equipos de gente especialistas en productos y consumidores. Si hubiese ocurrido así, Dios sabe dónde habríamos terminado".
Nichola Stoller, quien ayudó a escribir el guión de esta película, lo respaldó. "Sorpresivamente hubo poca interferencia", contó. "Resultó ser una película bastante extraña de una forma fascinante". El público tendrá que decidir por sí mismo si esto es fascinante. Pero la parte de "extraña" es bastante real. En una obsesiva recreación de las extrañas travesuras que hicieron El show de los Muppets tan querido por toda una generación de espectadores, la nueva película incluye pollos bailarines, un villano rapero y un cuarteto de voces que armoniza Smells like teen spirit, el himno grunge de Nirvana.
Disney cree que Los Muppets, que se estrena el viernes y costó menos de cincuenta millones para hacer, tiene potencial de Blockbuster. Todos se preguntan si estas marionetas pueden tener impacto en los tiempos de Pixar. Lo que es seguro es que Los Muppets, que cuentan la historia de cómo Walter vino a la vida, es un raro ejemplo de un comité corporativo saliendo del medio para permitir que los chicos creativos tomen el control.
Hubo momentos, por supuesto, en los que Disney intentó crear cierto peso sinérgico a esta película, contó Jason Segel, quien actúa y también coescribe el guión de la película. "Alguien preguntó en un encuentro, con total seriedad, qué parte del guión se podría convertir en un parque temático", contó.
Pero los ejecutivos de Disney, tal vez en parte porque estaban distraídos por una compleja reestructura de los estudios en ese momento, no metieron la cuchara en la película y le permitieron ser una ingeniosa y extraña propuesta "muy Muppet", en palabras de Segal. Y también les permitió ser un proyecto algo riesgoso (tal como muestra el encuentro cercano entre la pelvis de Miss Piggy y la cara de Jack Black).
Intento de volver
El estado de toda la franquicia es un punto amargo para Disney, que ha luchado para darse cuenta de qué hacer con esta familia de queridos inadaptados creada por Jim Henson. En su momento fueron superestrellas internacionales, pero no han tenido un éxito de taquilla en 32 años. Las cinco últimas películas de Los Muppets ganaron en Estados Unidos menos que lo que Toy Story 3 recaudó en sus primeros cinco días en cine.