Cunas de oro en clave paparazzi

David Beckham dijo hace unos días a la revista US Weekly que "Harper tiene muchos vestiditos. No se imaginan las ganas que tengo de ir con ella a la peluquería". Harper Seven Beckham es su hija más chica, una niña de casi seis meses de edad que ya es considerada un icono de la moda y objetivo frecuente de los paparazzi y la prensa rosa. Se dice, de hecho, que la niña puede desplazar a Suri Cruise, hija de Tom (amigo, de paso, de Beckham) del primer puesto de niñas referentes en el mundo de la moda.

Estados Unidos ha sido prolífico en la producción de niños-celebridades. Están Brooklyn, Romeo y Cruz Beckham (hijos de David, lógicamente); también Coco Riley Arquette (hija de Courteney Cox y David Arquette), Sunday Urban Kidman (hija de Nicole Kidman), Violet y Seraphina Affleck (hijas de Ben Affleck y Jennifer Garner), Matilda Ledger (hija de Heath), Levi McConaughey (hija de Matthew), Lourdes Ciccone (hija de Madonna), Jaden Christopher Syre y Willow Camille Reign (hijos de Will Smith), James Wilkie (hijo de Sarah Jessica Parker) y unos cuantos más. Ahora que apareció la hija de David Beckham como potencial referente de la moda infantil, todos ellos pasan a la categoría de viejos. Difícilmente alguien le pueda ganar en edad a una celebridad de seis meses que todavía usa pañales, articula algunos sonidos y ni siquiera camina (como cualquier niño de su edad). Tom Cruise y Katie Holmes han hecho todo lo posible por convertir a su hija en un modelo. Hay quien dice que es comprensible que si un padre tiene suficiente dinero, puede vestir a su hijo con la mejor ropa. Pero en cierto punto el asunto se vuelve un poco inhumano. Después de todo, se trata de adultos empujando a niños a vivir y comportarse como celebridades cuando apenas empiezan a leer palabras sueltas y reconocer números. Son niños que nacen en realidades desde las que el resto del mundo se ve con otros lentes. De lujo, pero con cierta distorsión.

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