Los precios del maíz, de la soja y del trigo continúan dependiendo de las previsiones meteorológicas en Argentina y en Brasil, donde el tiempo seco podría llevar a las autoridades estadounidenses a recortar las pronósticos de la producción mundial esta semana.
"La dirección del mercado continúa dictada por las condiciones meteorológicas en América del Sur y por las fluctuaciones macroeconómicas", estimaron los analistas de Barclays Capital.
Tras el feriado del lunes pasado, el año comenzó con una tendencia ascendente en las plazas financieras, un renovado optimismo que empujó a los mercados agrícolas a seguir su trayectoria, luego de haber sido impulsados en diciembre por el tiempo seco en América del Sur.
Argentina y Brasil, dos importantes exportadores de maíz y de soja, sufren una falta de lluvias desde hace dos meses, en un momento donde los cultivos de maíz y de soja están en pleno crecimiento. La situación es particularmente crítica para el maíz, que se acerca a la madurez del grano y necesita humedad.
Sin embargo, se esperan lluvias en los próximos días, lo que permitió que los precios detuvieran la tendencia ascendente hacia el final de la semana. En Argentina, "las previsiones indican un tiempo húmedo del 9 al 12 (de enero), lo que debería aliviar a los cultivos en algunas regiones. Aunque esto llegará muy tarde", pronosticó Paul Georgy, de la firma Allendale. En este contexto, los mercados agrícolas están atentos al informe mensual del gobierno estadounidense sobre la oferta y la demanda, cuya publicación se espera para el próximo jueves 12.
Según los analistas de Morgan Stanley, la producción mundial de maíz debería ser revisada a la baja, debido al "tiempo seco en Argentina".
"Los problemas de producción podrían aumentar la presión para que las exportaciones de Estados Unidos sean revisadas al alza", revelaron.
El diario la La Nación publicó ayer que las pérdidas por la sequía en la cosecha de maíz y soja en la vecina orilla ya alcanzan los US$ 4.000 millones.
Por otro lado, en Uruguay la situación aún no es de alarma, pero muchos agricultores están preocupados por la escasez de humedad en los suelos que se ve agravada con las altas temperaturas de los últimos días y los pronósticos sin precipitaciones para esta semana. AFP