Cristina Fernández de Kirchner fue dada de alta y ya está en Olivos: no tenía cáncer. "El estudio histopatológico definitivo constató la presencia de nódulos en ambos lóbulos pero descartó la presencia de células cancerígenas, modificando el diagnóstico inicial", leyó el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, en la puerta del Hospital Austral.
La comunicación generó euforia. El alta médica de la presidenta casi pasó a un segundo plano: todos festejaron que no haya tenido cáncer. Cientos de seguidores que se mantuvieron en vigilia desde el miércoles frente al hospital estallaron en aplausos y cánticos al escuchar el parte oficial.
El miércoles último, la mandataria fue sometida a una tiroidectomía total en el Hospital Austral, en Pilar. Dos semanas antes le habían detectado un nódulo en su glándula tiroides. El diagnóstico inicial era cáncer.
Tres días después de la intervención quirúrgica, fue dada de alta. Desde allí se trasladó en helicóptero a Olivos, adonde permanecerá monitoreada por los doctores Luis Buonomo y Ricardo Ballesteros, de la Unidad Médica Presidencial.
Según el comunicado de prensa que leyó Scoccimarro, "la histología definitiva fue informada como adenomas foliculares". Eso implica que no será necesaria la administración de yodo radiactivo. "Se encuentra en óptimo estado general", sostuvo.
En estos casos el cambio de diagnóstico "es algo que suele ocurrir", aseguró el cirujano de cuello Ernesto Ibarra Puente en declaraciones al canal de televisión Todo Noticias. Según el médico "este tipo de operaciones puede tener errores", pero defendió la decisión de intervenir ante la eventualidad de que se confirmara el diagnóstico de cáncer.
"El diagnóstico inicial debe haber dado una célula papilar y el cirujano, un prestigioso especialista decidió la intervención. Pensemos qué difícil sería la situación de haberle sacado un lóbulo (de la tiroides) y que pasara al revés, que fuera un cáncer y tener que reoperar y sacar la glándula por completo", dijo.
La médica Alicia Gauna, expresidenta de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo (SAEM), coincidió en que "al confirmarse que se trató de adenomas foliculares, la enfermedad quedó resuelta con la cirugía". "Es de esperar un posoperatorio sin inconvenientes. El paciente se puede valer por sí mismo y solo hay que tener en cuenta la herida y alguna molestia que se trata con analgésicos comunes", dijo.
El vocero Scoccimarro transmitió un mensaje de agradecimiento de la Presidenta. "A los ciudadanos, militantes y personalidades nacionales e internacionales por las muestras de afecto y preocupación por su estado de salud", dijo.
La mandataria estuvo acompañada durante su internación por sus hijos Máximo, de 32 años, y Florencia, de 24, así como por su madre, su hermana y su cuñada, la ministra de Acción Social Alicia Kirchner, hermana del expresidente Néstor Kirchner.