El verano propicia una alimentación más fresca, rica en frutas y ensaladas. Quienes siguen en Montevideo a la espera de sus vacaciones pueden optimizar su gasto en las ferias, a conciencia de que los precios varían hasta 85% según el barrio.
Lechuga, tomate, cebolla, choclo, zanahoria, remolacha, repollo, morrón, brócoli y pepino pueden ser un acompañamiento nutritivo para reponerse del atracón de las fiestas. Y si se le suman frutas de postre o de colación, mejor aún.
Antes de agarrar la chismosa para salir de compras, es conveniente mirar los datos del Área de Defensa del Consumidor, que en su página web ya tiene actualizados los precios a diciembre en once ferias y permite comparar productos de la misma calidad ofertados en distintos puntos de la ciudad.
Dentro de la canasta de 14 productos que elaboró El País, la mayor dispersión de precios la registró la ciruela roja (85%), cuyo precio por kilo varía desde $ 20 en Lorenzo Fernández y Gallinal a $ 37 en Francisco Rodrigo y Luis Alberto de Herrera.
La lechuga mantecosa y la sandía varían en un 50%. Cada lechuga se pagaba a $ 10,30 en Grito de Asencio y Millán y $ 15,50 en Salto y Soriano. El kilo de sandía, en tanto, se ofertaba como mínimo a $ 10 en Tacuabé y Sayago y como máximo a $ 15 en Berro y Guayaquí.
El precio del kilo de zanahorias exhibía una dispersión de 49,2%, desde $ 14,80 en Millán y L. A. de Herrera a $ 22 en Berro y Guayaquí. El pepino tenía una variación similar (48,6%), de $ 19,40 en Grito de Asencio y Millán a $ 28,80 en Lorenzo Fernández y Gallinal.
El precio por kilo de manzanas verdes Granny Smith fluctuaba 40,9%, de $ 24,7 en Iguá e Hipólito Yirigoyen a $ 24,80 en Alzáibar y Buenos Aires. El choclo podía pagarse desde $ 13,20 en Grito de Asencio y Millán hasta $ 19 la unidad en José B. Freire y Agraciada (44,3% más).
El kilo de cebollas (38,2%) se obtenía como mínimo a $ 15,20 en Tacuabé y Sayago y como máximo a $ 21 en Salto y Soriano. El tomate americano, infaltable en la ensalada, fluctuaba 32,7%, de $ 27,50 en F. Rodrigo y L.A. de Herrera a $ 26,50 en Verdi y Haya de la Torre. El de tipo perita tenía una dispersión de precios menor (26,4%).
El morrón rojo, infaltable en la heladera, oscilaba 33,5%. Su precio mínimo es $ 36,30 el kilo en Iguá e Hipólito Yirigoyen y el máximo es $ 48,50 en Alzáibar y Buenos Aires. El durazno se pagaba a $ 22,20 el kilo en L. Fernández y Gallinal y hasta a $ 29 en Alzáibar y Buenos Aires (un 30,8% más). El brócoli, poco elogiado por los niños, se adquiría por $ 18,80 o $ 24,30 (28,8% más) en las mismas ferias. El kilo de melón se pagaba $ 20 en Millán y L. A. de Herrera o $ 24,80 en Alzáibar y Buenos Aires (23,80% más). Por bananas y remolachas no valía la pena recorrer: el kilo variaba 10,1% y 17,4%, respectivamente.