Tras la tregua alcanzada en el conflicto de la Fundación Peluffo Giguens, al restituir en su cargo al oncólogo Ney Castillo, los integrantes del directorio de la institución se reunieron con autoridades de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y se definió que habrá un mayor control del gobierno sobre la organización.
"De aquí en más todos los procedimientos de la Fundación serán institucionalizados", informó a El País el presidente de la comisión directiva de la Peluffo Giguens, Jorge Bartesaghi.
A partir de ahora "para darle más cristalinidad a la cosa, todas las necesidades y requerimientos se van a encasillar a través de ASSE", precisó.
El presidente de la comisión directiva explicó que esto es algo que ya estaba establecido en un contrato desde el año 2002, pero hasta el momento "no era necesario que el Estado controlara todo". Bartesaghi no ve problemas en que se realice este tipo de control, porque "cuando las cosas se hacen bien lo que quieren es que lo auditen, que lo controlen, que se vea lo que se hace", y agregó que "hay gente que siempre tiene miedo de los controladores externos, yo los quiero todos", afirmó.