Las economías latinoamericanas desacelerarán su crecimiento a 3,7% el próximo año, mientras que la uruguaya lo hará a 4% por el enlentecimiento de la demanda, estimó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Un informe divulgado ayer por el organismo advierte que "las principales preocupaciones de política" pasan por el control de la inflación y el tipo de cambio, el manejo de las finanzas públicas y la deuda y algunas medidas precautorias para proveer financiamiento contingente ante un cambio brusco de las condiciones de los mercados internacionales.
Las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2012 se ubican en torno al 4%, "debido a que se espera un enlentecimiento de la demanda a causa de la crisis de deuda en la zona del euro".
En cuanto a América Latina y el Caribe, se prevén "repercusiones" de la menor expansión económica mundial y la elevada incertidumbre en los mercados. Por tanto, se proyecta "una leve disminución de su crecimiento en 2012 a 3,7%, luego de alcanzar 4,3% en 2011". Para Uruguay se espera un crecimiento de 5,1%, superior al de América del Sur (4,6%).
En 2012, los países con mayor expansión serán Haití (8%), Panamá (6,5%), Perú y Ecuador (5%) y Argentina (4,8%), según Cepal. Para Brasil se prevé 3,5% y para México, 3,3%.
El informe de Cepal exhibe posibles canales de transmisión de la crisis en América Latina.
En Uruguay, el 17,7% de las exportaciones de bienes en 2007-2010 fueron a Europa, un porcentaje mayor al promedio de la región (13,1%). A su vez, el 56,1% de las exportaciones totales de bienes son primarias (en la región: 45,5%). También los emigrados hacia Europa pesan más, ya que en 1995-2007 fueron 17,3 cada 10.000 habitantes, mientras en la región fueron 7,2. Solo Ecuador (30,8) y Bolivia (22,4) superan el registro de Uruguay. El peso de la deuda externa, la deuda del gobierno central y de la inversión extranjera directa son asimismo mayores a la media. En tanto, si bien el resultado fiscal arroja un déficit de 0,9% del PIB (promedio 2010-2011), en la región es mayor (-1,8%). A su vez, el saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos es de -1,3% del PIB, mientras que la media regional es de 3,4%.