Una vez más, jerarcas de Ancap viajarán a Venezuela con la esperanza de conseguir condiciones más favorables para pagar la gran deuda contraída por la compra de petróleo.
Todo empezó cuando el presidente Chávez le prometió petróleo en las mejores condiciones de pago imaginables, al entonces presidente uruguayo Tabaré Vázquez. Pero da la impresión que las condiciones no eran tan brillantes, ya que la deuda que quiere cobrar ahora Pdvsa (empresa petrolera estatal venezolana) es de setecientos millones de dólares. Frente a esto, el actual presidente de Ancap, Raúl Sendic, acompañado de funcionarios del departamento financiero del ente estatal uruguayo, hará una nueva visita a Venezuela la semana próxima, con la esperanza de encontrar tolerancia. Es bueno notar que ya a principios del año pasado Ancap ofreció 450 millones de dólares a Pdvsa para cancelar anticipadamente el pasivo, pero los venezolanos no aceptaron la propuesta y no hicieron ninguna contraoferta.
No se aquilató bien el grado de seriedad del ofrecimiento de Chávez y se manejó mal la realidad de la deuda. La situación es posible que empeore si se tienen en cuenta algunas realidades del momento. Por ejemplo, la de UTE, que está gastando muy por encima de lo estimado para el corriente año. Alrededor de 822 millones de dólares será el costo de los combustibles fósiles para UTE en 2011, lo que en buen romance significa 121 millones de la moneda estadounidense por encima de la proyección de inicios del año.
Como se ve, el gobierno frenteamplista ha colocado a Uruguay en una situación difícil, decorada con periódicos anuncios de una eventual búsqueda petrolera en territorio nacional.