Pasan los años, llueven los anuncios de megaproyectos que solucionarán los problemas energéticos, pero a la hora de que se concreten, el resultado es prácticamente el mismo: vamos a importar petróleo para subsanar el déficit, cada vez mayor porque el consumo tiende a aumentar, de lo que produce nuestro parque hidroeléctrico.
En invierno el consumo se dispara porque hace frío y para sobrellevarlo, la gente recurre a estufas o aparatos de aire acondicionado. En verano, porque hace calor y la gente recurre a ventiladores o a los mismos aparatos de aire acondicionado.
Siempre aparece un problema, siempre hay que recurrir al petróleo para hacer frente al suministro eléctrico y siempre viene el llanto de UTE por lo que se gasta en su importación. Pero otras soluciones, nunca aparecen.