Más pesimistas, empresarios igual prevén crear empleos e invertir

Encuesta. Esperan dólar a más de $ 20 e inflación fuera de meta oficial

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Pese a que las perspectivas de las grandes empresas sobre la economía local empeoraron -y advierten algunos aspectos de vulnerabilidad y un deterioro de la "cultura política"-, en 2012 el 74% invertirá y el 33% incorporará más personal.

El pesimismo gana terreno frente al optimismo cuando la mirada se pone en el año próximo, según la encuesta de expectativas empresariales de la consultora KPMG realizada en noviembre. El sondeo también reveló que los empresarios subieron los precios en 2011 básicamente por mayores costos, que nueve de cada diez prevén para 2012 una inflación mayor a 6% ("techo" de la meta oficial) y ocho de cada 10 que el dólar cierra 2012 a más de $ 20.

Sobre la economía local, el 45% de los encuestados respondió que la actividad empeorará, mientras que un 9,2% espera una mejora. El restante 45,8% prevé estabilidad. Esto marca un cambio frente a los pronósticos de 2009 y 2010, cuando las expectativas de mejora acumulaban el 65,7% y el 32,6%, respectivamente. La presentación fue realizada ayer por Marcelo Sibille, gerente del departamento de economía, y el socio de KPMG, Rodrigo Ribeiro.

"Esto no quiere decir que piensen que habrá recesión económica", advirtió Sibille.

Ante un eventual shock externo negativo, al menos el 60% de los empresarios considera que la economía local se encuentra bien o muy bien preparada para afrontarlo.

El mayor "foco de preocupación" está en torno al tipo de cambio, la situación fiscal y el nivel de diversificación de las exportaciones (ver gráfico). En tanto, ven fortalezas en el perfil de deuda pública, la solidez del sistema financiero y la dotación de activos de reserva.

Respecto al clima de negocios, el 23,5% considera la cultura política como "mala o muy mala" y un 28,6% como "buena o muy buena". No obstante, la relación entre optimistas y pesimistas bajó de 2,2 el año pasado a 1,2 en este. Algo similar ocurre en la valoración de la estabilidad macroeconómica. Sibille lo atribuyó a las "pulseadas" al interior del gobierno y ejemplificó con el impuesto a la concentración de la tierra.

La encuesta fue realizada a directores, gerentes generales y gerentes financieros de 120 grandes empresas con un promedio de 434 trabajadores. Pertenecen a diversos sectores: industria manufacturera (38,3%), comercio y servicios (29,2%), transporte y comunicaciones (14,2%), financiero (6,7%), agropecuario (5%), salud (3,3%) y construcción (3,3%).

PRECIOS Y DÓLAR. El 87,2% de las empresas encuestadas ajustó al alza sus precios en 2011 y el restante 12,8% no lo hizo.

Entre los motivos que justificaron esa suba, el 77% estuvo vinculado a aumentos de costos, como el salario, la materia prima y la energía (ver gráfico). El factor que más incidió fue el alza de los costos salariales.

Lo que más sorprendió a los expertos de KPMG fue que el aumento de la demanda interna solo justificó el 4,4% de las subas de precio. "Esperábamos un mayor porcentaje", dijo Sibille. No obstante, dijo no animarse a descartar la hipótesis de que la inflación se debe a las presiones de la demanda. Sostuvo que "hay factores que llevan a pensar" que puede haber un "problema de demanda", como la expansión del crédito, los bajos niveles de desempleo y el crecimiento del consumo privado a mayor ritmo que el Producto Interno Bruto.

Los empresarios también fueron consultados sobre cómo influyó en sus ventas el nivel de actividad de este año. En el 68,7% de los casos aumentaron las cantidades vendidas, pero con resultados dispares en los márgenes de rentabilidad. La combinación más reiterada fue "menor margen y mayor cantidad vendida", con 34,8% de las respuestas. Por tanto, "hubo un traslado parcial (de costos) a precios", explicó Sibille.

Para 2012, el 96,6% proyecta que la inflación superará el 6%, es decir, que no se cumplirá la meta oficial de que se ubique entre 4% y 6%. El 42% estima que será de entre 7% y 8%, un 41,2% que será incluso mayor y un 13,5% que esté entre 6% y 7%. En cuanto al dólar, existe un sesgo al alza en las expectativas para 2012. Una mayoría relativa (36,1%) prevé que cierre ese año en un nivel similar al actual (ver gráfico), pero quienes esperan que supere los $ 20 representan el 81,4% del total.

EMPLEO. Un tercio de las empresas consultadas prevé incorporar personal en 2012.

En los últimos dos años, cerca del 40% de las empresas tuvieron dificultades para encontrar empleados en cargos específicos que fueron demandados (tanto operativos, como mandos medios y gerenciales). Esta situación afectó en mayor medida las búsquedas de cargos en la unidad de operaciones, sobre todo en cargos operativos y mandos medios. Esos números dan cuenta de un "mercado de trabajo bastante recalentado", dijo Sibille.

En 2012, el 33,3% de las empresas consultadas prevé elevar su dotación de personal, un 53,3% planea mantenerla y un 13,3% disminuirla. "El efecto positivo en la generación de empleo se ve magnificado porque las empresas que planean aumentar la dotación poseen en promedio 410 trabajadores, mientras que las que piensan disminuirla tienen una dotación media de 281", dijo Sibille.

INVERSIÓN. El 74% de las compañías encuestadas piensa hacer inversiones en activo fijo el año entrante, a pesar de las malas perspectivas económicas. Ribeiro explicó que la inversión es un componente muy "volátil" y "el empresario sigue invirtiendo hasta que viene el shock externo. No es que la gente se empiece a retraer con mucha anticipación".

Cada empresa tiene motivos diversos, pero el principal es incrementar la productividad (52% de las respuestas). Además, un 44% de las empresas lo hará para adquirir bienes de capital que repongan el activo fijo existente. Sibille señaló que esto a priori no sería positivo ya que "no implica inversión bruta fija en términos netos". No obstante, advirtió que para una minoría de este grupo de empresas ése será "el único motivo" para invertir. El resto lo hará en forma complementaria a otros objetivos.

De hecho, un 42% de las compañías dice que la inversión se destinará a ampliar la capacidad instalada ante el crecimiento esperado de la demanda, un 27% lo hará para ampararse en el régimen de promoción de inversiones y un 25% para incorporar nuevas líneas de productos.

Infraestructura afecta clima de negocios y PPP son prioridad

La visión de los empresarios en materia de disponibilidad de infraestructura adecuada es "netamente pesimista" y los proyectos de este tipo bajo régimen de participación público-privada (PPP) son la iniciativa del Poder Ejecutivo que es considerada más "importante" para la economía uruguaya, según la encuesta de expectativas de KPMG.

La consultora incluyó una pregunta sobre el clima de negocios a efectos de decidir realizar inversiones. Entre los casos más extremos figuraron las relaciones laborales, que el 62,2% de los encuestados consideró "malas o muy malas" y el 40,3% calificó de esa manera a la disponibilidad de recursos humanos apropiados.

Sin embargo, cuando se les consulta sobre cuáles iniciativas del Poder Ejecutivo entiende como más importantes para la economía, la habilitación a pasivos a retornar al trabajo fue considerada en 47,5% de las respuestas como "no importante".

Otro de los aspectos que influyen más negativamente en el clima es la calidad de la infraestructura en transporte y logística (37% la considera "mala o muy mala"). A su vez, la PPP es la inciativa del Ejecutivo con mayor respaldo empresarial: un 43,2% la estimó "muy importante" y un 52,5% "importante" (ver gráfico).

Entre los aspectos que las compañías consideraron "buenos o muy buenos", destacan el régimen de promoción de inversiones (81,5% de las respuestas) y la disponibilidad de financiamiento (66,4%). Si bien la visión de la estabilidad macroeconómica se vio afectada por algunas "pulseadas" internas en el gobierno, ese aspecto recogió un 60,5% de las respuestas positivas. En tanto, la seguridad jurídica recogió un 56,3% de visiones optimistas y la política comercial un 42,9%.

Esperan aumentar las ventas

El 40,8% de las empresas encuestadas por KPMG espera que su nivel de ventas sea superior al obtenido en 2011, mientras que solo el 14,2% prevé que sea inferior (el restante 45% prevé que se mantenga). Por tanto, hay un mayor optimismo sobre el comportamiento de la propia empresa que sobre la economía en su conjunto. No obstante, la relación entre optimistas y pesimistas fue decreciente los últimos años. Pasó de ser 16 a 1 en 2009, a ser 7 a 1 en 2010 y 3 a 1 este año.

La cifra

23,5% Es el porcentaje de empresarios que cree "mala o muy mala" la contribución de la política al clima de negocios. Fue mayor a 2010.

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