MATÍAS CASTRO
En la película Idiocracia en el futuro de Estados Unidos aparece una revista llamada "Mujeres desnudas y noticias". Dejemos aparte la crítica dura que la película hace en forma de comedia al mundo actual y quedémonos solo con el título de esa revista, hecho claro está, para vender de algún modo las noticias, mucho menos interesantes que las mujeres desnudas. El truco siempre funciona.
Adabel Guerrero y Jessica Cirio pueden dar testimonio de ellos, luego de atravesar una serie de historias familiares y ahora protagonizar, con poco y nada de ropa, un beso apasionado sobre el escenario y al final de la obra de teatro que protagonizan en Argentina. Todo el hecho parece una maniobra calculada de promoción de la obra, aunque es probable que no lo sea.
Jessica Cirio ha protagonizado en estos meses una pelea mediática larga con su padre, quien le reclama dinero de la venta de una casa. Dicha polémica ha tenido una gran cobertura y ha sido estudiada en esta columna durante varios días, a medida que ocurrían cosas. Adabel Guerrero, por su lado, tuvo largas peleas mediáticas con su hermano, un tipo bastante problemático que estuvo preso. Curiosamente, en ambos casos, los dos que se peleaban con las famosas terminaron por "componer" canciones para ellas. Esas canciones, lógicamente, no hicieron más que darles promoción a ellos y, supongo, algunos pesos. Y para rematar todo el proceso, el lunes aparecieron las primeras fotos del beso que Adabel y Jessica se dan al final de la obra Excitante, donde son vedettes. ¿Alguien duda de que todo este proceso redunde en otra cosa que no sea más entradas vendidas para el show?
Así resumido en un párrafo, el proceso parece casi libretado para estallar con la promoción de la foto del beso. Fue una suerte de in crescendo de apariciones mediáticas para las dos que contribuyeron a ponerlas en todos los programas de chimentos y también en las revistas del ramo. La casualidad de los hechos tuvo su resultado.