El Pit-Cnt rechaza vincular los incrementos salariales a la productividad, como propusieron el miércoles el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, y el equipo económico. "¿El día que le vaya mal a la empresa no vamos a comer? ¿Como si les va bien y si no, no como?", se preguntó ayer el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo, quien aclaró que no conoce la propuesta en profundidad.
No obstante, el dirigente alegó que "atar el aumento del salario a la productividad" no está "en la concepción del movimiento sindical". Castillo agregó que "nunca se defendió una postura de ese tipo".
Lorenzo y el equipo económico expresaron en el foro de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) que el gobierno busca que empresarios y trabajadores "asuman mayores riesgos" en la negociación colectiva y cada vez más acuerden subas de salarios variables para fomentar la productividad, que es "clave" para enfrentar el adverso contexto internacional.
En ese sentido, Castillo pidió tiempo para analizar la propuesta ya que hasta ayer el gobierno no les había remitido ninguna iniciativa. "Lorenzo dijo eso en una tribuna de empresarios", se quejó Castillo.
El jefe de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía, Andrés Masoller, dijo el miércoles a El País que el gobierno busca incrementar la sofisticación de las negociaciones colectivas de forma que "se tomen en cuenta la situación del sector y la economía, y que los mayores aumentos de salarios estén asociados a mayor resultado económico, con ajustes menores en los sectores a los que les está yendo mal".
Para eso, crearán "algún ámbito conjunto con trabajadores y empresarios que permita tener indicadores más confiables" y hará "gestiones para que trabajadores y empresarios asuman más riesgos". Masoller cree que, dado el contexto de incertidumbre global, es mejor firmar acuerdos salariales asociados a productividad y no fijos.
Para Lorenzo, combinar salarios con productividad "es uno de los temas más importantes que tenemos para los próximos años".
En la última ronda de los Consejos de Salarios el gobierno presentó indicadores de empleo y rentabilidad de las empresas mediante el aporte de datos del BPS y la DGI.
El gobierno pretendía con esos datos aportar parámetros para la negociación colectiva. Sin embargo, los datos llegaron tarde y la mayor parte de las mesas de negociación resolvieron prescindir de ellos. Tanto es así que apenas 100 mil trabajadores de los más de millón y medio que están registrados ajustaron los incrementos de acuerdo a esos parámetros.
Los negociadores empresariales entienden que se trata de una "buena idea de escritorio que fracasó", dijo un dirigente.
En la ronda, los empresarios denunciaron errores en los datos; por ejemplo un sector basado en tres empresas cuando el mercado es liderado ampliamente por dos.
Andrés Fostik, dirigente de la Cámara de Industrias (CIU) mencionó que "para ajustar por productividad se debería poder ajustarse al alza y a la baja".