FABIÁN TISCORNIA
Los bancos privados y el República están en contra de la creación de una figura de bancos y cooperativas "minoristas", como prevé la Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central (BCU). Este es uno de los cambios normativos que el BCU puso en consulta hasta el pasado martes 15 para recibir comentarios y propuestas de parte de los bancos.
La nueva figura de bancos y cooperativas minoristas prevé que estos puedan dar créditos solo en Unidades Indexadas (UI) u otros instrumentos reajustables en moneda nacional, y establece que deberán tener un capital básico de 39 millones de UI (US$ 4,5 millones) y no podrán operar cuentas corrientes ni aceptar giros de cheques contra estas. Los bancos minoristas, además, deberán tener un capital por riesgo de crédito del 12% de los activos. "Mal, mal, mal" así ven los bancos privados esta idea dijo a El País el director ejecutivo de la gremial que los agrupa, Julio de Brun. "Se está creando una categoría de bancos sub-prime que puede crearle un problema a Uruguay en el futuro", advirtió De Brun. Sub-prime son los créditos que se conceden a personas cuya calificación está por debajo del nivel requerido. El impago de este tipo de créditos hipotecarios en Estados Unidos hizo estallar la crisis financiera.
Según el director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados (ABPU), esta nueva figura "sorprendió" a las instituciones que no la esperaban e implica una "competencia desleal". Por ejemplo, hoy los bancos y cooperativas deben tener un capital básico de 130 millones de UI (US$ 15,08 millones), casi tres veces mayor que el de la nueva categoría.
En el mismo sentido, el presidente del Banco República (BROU), Fernando Calloia, se mostró en desacuerdo con la iniciativa porque "es una competencia adicional y no tiene todos los costos de infraestructura de los bancos".
Los bancos y cooperativas minoristas, "¿van a aportar a la Caja Bancaria?, ¿los convenios salariales van a ser los mismos que los de los bancos públicos y privados?" se preguntó Calloia. "Si no es así, vamos a tener una competencia a menores costos y los bancos van a seguir perdiendo", dijo el presidente del BROU a El País. La ABPU pidió al BCU "más plazo" antes de implementar este cambio para ver "qué es lo que buscan con esto", dijo De Brun.
CAPITAL Y PREVISIÓN. Otros cambios que prevé el BCU refiere a las previsiones donde se disminuyen los niveles mínimos exigidos a los deudores ubicados entre capacidad de pago adecuada y con capacidad de pago comprometida y modifica el régimen contracíclico. Las previsiones es un porcentaje del crédito que los bancos asumen como pérdida para hacer frente a posibles impagos. La ABPU está de acuerdo con las modificaciones e incluso pide al BCU que se implementen a partir del 1° de enero y no en la segunda mitad del año 2012, dijo De Brun. Este cambio "es lo más importante", resaltó. El nuevo modelo, indicó De Brun, afianza el rol contracíclico de las previsiones. Esto es, cuándo se da más crédito, más aumentan las previsiones y cuando éste disminuye, bajan las mismas. Así "no" se "penaliza tanto el crecimiento del crédito", afirmó.
En cuanto al capital se establece una exigencia para cubrir las potenciales pérdidas que se derivan del riesgo operacional. Según De Brun esto sigue los lineamientos de Basilea II que están pensados para sistemas internacionales con riesgos mayores al uruguayo. La ABPU propone buscar "algún otro mecanismo" porque este puede "limitar el crecimiento del negocio a futuro", agregó. Calloia afirmó que el BROU tiene "un exceso de capital" quee permite "cubrir" el requerimiento por lo que "no es un problema".