El propietario de una carnicería del barrio Casabó fue herido tras recibir un disparo de una escopeta de perdigones durante una rapiña ocurrida en la noche del lunes.
Cuatro delincuentes aprovecharon las celebraciones callejeras de Halloween e ingresaron al local de Mauritania y Etiopía, con máscaras alusivas, para así también evitar ser reconocidos por sus víctimas.
Con suma violencia, los delincuentes exigieron la entrega del dinero que había en la caja, que el comerciante entregó sin resistirse.
Mientras se hacían con el dinero, obligaron al propietario del lugar a tirarse al piso, lo que también hizo sin oponer resistencia. Sin embargo, cuando los individuos se iban, efectuaron un disparo con una escopeta de perdigones con la que lo amenazaron todo el tiempo.
El disparo iba al pecho del comerciante, pero éste, con un acto reflejó cubriéndose con las manos, salvó su vida.
Fue trasladado a un sanatorio particular con heridas en las manos y los brazos. Ayer había sido dado de alta y volvió a atender su negocio.
La Policía, por su parte, investiga el hecho a partir de las filmaciones de seguridad existentes en el local.
más mascaritas. Dos desconocidos ingresaron a un local de venta de supergás, ubicado en Santiago de Compostela y Manuel Curros, con sus rostros cubiertos con máscaras de Halloween.
Los delincuentes, una vez dentro del local exhibieron dos armas de fuego con las que redujeron al personal de ese local llevándose unos $ 6.000, además de los teléfonos celulares de los empleados del lugar.
Ambos ladrones fugaron a pie del lugar. Este caso, está en manos de efectivos de la Seccional 21ª.