Daniel ISGLEAS
El jefe del Estado Mayor de la Defensa (Esmade), general José Ramón Bonilla, analiza en estas horas renunciar al cargo luego de haber recibido ayer una sanción de "arresto simple" por formular declaraciones sobre la ley de prescripción de los delitos cometidos durante la dictadura, que el gobierno consideró "inconsultas".
El ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, trasmitió ayer al general Bonilla que "el presidente (Mujica) lo sigue apoyando y no quiere que se vaya", dijeron a El País fuentes oficiales.
En esa reunión, el militar le hizo ver a Fernández Huidobro que le había causado malestar el anuncio de la sanción.
La sanción debe ser cumplida por Bonilla en cualquier unidad militar o en su domicilio, pero en ningún caso puede ir al Esmade.
El 3 de mayo pasado, en una entrevista, el militar había dicho lo que reiteró el pasado miércoles 26, el mismo día en que se votaba en el Parlamento la ley de imprescriptibilidad, que una vez sancionada ésta los militares retirados que tuvieran alguna información sobre entierros de detenidos desaparecidos no la aportarían por temor a ir presos.
Por estas declaraciones, Bonilla recibió un apercibimiento del gobierno.
Desde que se conoció la decisión del gobierno de sancionar al máximo jerarca militar, Bonilla tuvo "decenas de llamados de respaldo, tanto del sistema político como de sus camaradas", dijeron los informantes.
El apoyo fue recibido de líderes políticos de la oposición, de miembros de las comisiones de Defensa del Parlamento y de jerarcas de las Fuerzas Armadas.
Durante el fin de semana, Bonilla se comunicará con los mandos castrenses y analizará si presenta renuncia al cargo.