Luis Costa
Preside la estatal República AFAP, la administradora de fondos previsionales líder con 56% del fondo total, que desde 1996 crece año a año. En entrevista con El País dijo que hay interés en financiar proyectos de construcción de vivienda social si su valor supera los US$ 5 millones. El fondo de las AFAP hoy ronda los US$ 7.200 millones y espera que llegue a US$ 20.000 millones para cuando inicien las jubilaciones masivas del sistema, lo que requerirá más opciones para invertir. Adelantó que se bajará una vez más la comisión.
MARCELA DOBAL
-La crisis de 2008 afectó la rentabilidad del fondo previsional, ¿cómo se preparan para evitar nuevos impactos?
-Las variaciones bruscas no deterioran el rendimiento de un afiliado joven, que se recupera con creces. Una solución básica, comúnmente aplicada en el mundo, es juntar a la gente próxima a jubilarse en un segundo fondo de retiro aislado de esas variaciones. En un ejemplo extremo, se pasaría cinco años antes de jubilarse 20% cada año a ese fondo y se pondría en un plazo fijo o en un bono que venza a corto plazo. Entonces, no importa lo que pase (en los mercados) al momento de la jubilación. Esa solución ya se le planteó al gobierno y lo vieron muy factible, pero se podría hacer más adelante ya que faltan muchos años todavía para que se empiecen a jubilar personas (de AFAP) en forma masiva. En Chile el cambio al bifondo se hizo a los 18 años del sistema y nosotros llevamos 15, o sea que estamos razonablemente en plazo para hacer el planteo.
-El fondo sigue creciendo, ¿cómo lo están manejando? ¿Necesitan que les habiliten más opciones de inversión?
-Sí, cada vez se necesitan más. El gobierno nos ha ido abriendo ventanas antes de que las precisáramos. Ya en el primer gobierno del Frente Amplio fueron los instrumentos de organismos multilaterales de los que Uruguay fuera miembro. Y los usamos. Se plantean ahora las notas de crédito hipotecarias. Es la posibilidad de que los bancos que hayan otorgado créditos hipotecarios los junten y hagan una emisión de una nota hipotecaria que podríamos comprar. Así financiaríamos a largo plazo la adquisición de vivienda de la gente. Ahora que está la ley de vivienda de interés social se abre también una ventana importante.
-En vivienda social, ¿ya tienen proyectos en concreto que les interese financiar?
-Todavía no. Recién se están armando los negocios. Pero en el caso de las notas de crédito hipotecario van a ser antes. El Banco Hipotecario y los privados ya han empezado a formar una cartera que pueden descargar en los fondos previsionales para empezar de vuelta el ciclo.
-¿Qué participación pueden tener las notas en el fondo?
-Debería ser dentro de lo que la reglamentación permita, pero como estamos en cero todo es crecimiento.
-Para proyectos de participación público-privada (PPP) la inversión de las AFAP puede ser de hasta 50% del fondo.
-Sí, a esta altura son unos US$ 3.600 millones.
-¿Y en los proyectos de vivienda social cuál es el tope?
-No está definido el límite, pero va a estar armado de manera que no sea un impedimento. Así que, en realidad, no estaríamos constreñidos.
-Pero el proyecto tiene que ser de gran envergadura para que les sirva invertir.
-Tiene que ser de US$ 5 millones para arriba, porque si no, no compensa los costos del armado de la calificación de riesgo, requerimientos muy importantes para que podamos participar. Si pensás en 100 viviendas de US$ 70.000 son US$ 7 millones, por lo que tampoco es tanto.
-¿En qué otros instrumentos que actualmente no tienen habilitados les interesa invertir? ¿Qué opciones quedan?
-Lo que faltaría en el exterior es poder invertir en renta variable, como acciones, fideicomisos, obligaciones, campos o fondos de inversión. Todos sabemos que hay fondos en el mundo que han comprado tierras o empresas en Uruguay. Eso no lo podemos hacer en el exterior.
-¿Lo están promoviendo?
-No es de corto plazo, pero sí en el futuro. Si ahora el fondo tiene US$ 7.200 millones y faltan 15 años para que se jubile mucha gente, el fondo va a llegar a US$ 20.000 millones. Obviamente vamos a precisar otras alternativas de inversión; es lo que ha pasado en otros países. A nadie le gusta que el ahorro de los trabajadores vaya al exterior, pero el ahorro va a dar para todo.
-¿Qué impacto tienen las AFAP en el mercado de capitales local?
-Hasta ahora ha sido positivo porque hay una cantidad de emisiones impresionantes que se han hecho porque saben que está atrás el fondo de ahorro previsional para participar. El único efecto que puede haberse considerado es que el gobierno ha propuesto un esquema de desdolarización de la deuda. Las AFAP hicimos ese proceso en forma muy contundente y del 80% del fondo que estaba en dólares pasamos al 10%. En ese proceso seguramente presionamos un poco el dólar a la baja.
-La tasa de comisión que cobra República AFAP es la menor del mercado, ¿hay margen para seguir bajándola?
-Hemos hecho un trabajo constante, cada seis meses hicimos rebajas. Hacerlo en forma paulatina permite chequear a cada paso si estoy dando el mejor servicio, con las garantías suficientes y si la empresa está sólida. Cobramos una comisión cuando llega el aporte del trabajador y nada más. De la rentabilidad que se obtiene va todo a la cuenta del trabajador. Puede pasar como ahora que los aportes crecen porque suben los salarios y la comisión (en monto) va creciendo, pero puede venir una crisis donde nuestra comisión sea menor y tengamos inconvenientes. Llegamos a un límite bastante bajo, incluso regionalmente. Tenemos previsto en el presupuesto una baja más, o sea que seguimos en ese proceso.