El ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, denunció ayer martes en el Parlamento que hay una campaña de desprestigio contra los cascos azules en Haití -a partir del caso de presunto abuso sexual de un joven haitiano por parte de marinos uruguayos-, detrás de la cual hay "poderosos intereses", y estimó probable que se busque enjuiciar a Uruguay ante algún organismo internacional.
"Considero que hay una campaña política, sin desmedro de la gravedad de lo perpetrado por estos efectivos de la Armada nacional", dijo Fernández Huidobro tras comparecer ante la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados para informar sobre el caso de presunta violación de un joven haitiano por parte de cinco marinos uruguayos miembros de la Misión de la ONU para la Estabilización de Haití (Minustah).
"Pero aprovechando ese hecho delictivo hubo una campaña de desprestigio contra los 35.000 hombres y mujeres de Uruguay que han estado en las misiones de paz, que han dejado su vida -(ha habido) 30 muertos-, que han quedado mutilados para toda la vida", añadió el jerarca.
"Desprestigiar todo eso porque una pequeña minoría cometió un delito, eso es una campaña inadmisible", recalcó Fernández Huidobro, asegurando que detrás de esa campaña "hay intereses económicos y políticos, hay gente que quiere quedarse con Haití".
La Justicia Militar procesó el 19 de septiembre con prisión a los cinco marinos involucrados por los delitos de desobediencia y omisiones en el servicio. Los cinco marinos cumplen su pena en unidades militares.
El gobierno pasó además el caso a la Justicia penal, que ha indicado que quiere viajar a Haití para interrogar a la víctima pero que aún no ha podido localizarla.
Según indicó la semana pasada el fiscal a cargo del caso, Eduardo Fernández Dovat, los abogados estadounidenses del haitiano presuntamente abusado pidieron US$ 5 millones para retirar la denuncia.
"Piden 5 millones de dólares", ratificó Fernández Huidobro. "Es bastante extravagante todo, es bastante insólito", consideró, explicando que en Uruguay no se puede llegar a un acuerdo monetario para que la Justicia no intervenga.
El haitiano presuntamente abusado es representado por los abogados Edwin Marger, Bob Barr y Mike Puglise, asesores del exdictador haitiano Jean-Claude "Baby Doc" Duvalier (1971-1985), quien regresó a Haití en enero de este año tras 25 años de exilio en Francia.
"Este conjunto de abogados estadounidenses son muy conocidos abogados de `Papa Doc` y de `Baby Doc`, del duvalierismo que está tomando gran fuerza en Haití de nuevo", indicó Fernández Huidobro, en referencia a Duvalier, que sucedió en 1971 a su padre Francois Duvalier `Papa Doc`, elegido presidente en 1957.
"Estoy hablando de gente que produjo genocidios en Haití, contra quienes han operado ahora últimamente Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos", acusó Fernández Huidobro.
"Acá hay poderosos intereses, Duvalier no llegó de casualidad a Haití", añadió. "Una personalidad de ese calibre tenemos que pensar en grandísimos intereses detrás de él. Hay intereses económicos y políticos, hay gente que quiere quedarse con Haití", aseguró.
En declaraciones a la AFP desde su estudio en el sureño estado de Georgia, Estados Unidos, Marger desmintió esas acusaciones y dijo que los abogados procuran simplemente que su cliente sea indemnizado por el terrible crimen del que fue víctima.
"Si el ministro piensa que mi objetivo es desacreditar a las fuerzas de la ONU en Haití se equivoca. Este caso no tiene relación alguna con los Duvalier", afirmó.
"Si no recibimos algún tipo de contraoferta dentro de los próximos 13 días, tomaremos las medidas que vayan en el interés de nuestro cliente", indicó el abogado.
Tras conocerse la denuncia de violación, el presidente José Mujica pidió disculpas en una misiva al presidente de Haití, Michel Martelly, y se comprometió a aplicar las máximas sanciones a los responsables del abuso.