El gobierno argentino defendió la política de "fortalecimiento del mercado interno" al presentar hoy ante el Congreso el proyecto de presupuesto para 2012, que contempla un crecimiento de 5,1% y una inflación de 9,2%.
La iniciativa, presentada por el ministro de Economía, Amado Boudou, va en contraste con la política de ajuste que actualmente aplica Europa y Estados Unidos.
Boudou instó al Congreso a aprobar la política antes de fin de año, al recordar que a fines de 2010 se frustró el tratamiento del presupuesto de este año por el rechazo de los legisladores opositores. Esto llevó a que la administración Cristina Fernández tuviera que readecuar el presupuesto de ese año.
"Hubiera sido importante contar con esa herramienta (el presupuesto) en un mundo de incertidumbre", dijo el titular de Economía y que acompaña a la mandataria en la fórmula presidencial para las elecciones del 23 de octubre.
El proyecto, presentado ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, también contempla un valor del dólar en 4,40 pesos, un gasto público de US$ 119.134 millones ($ 505.130 millones), un gasto social de US$ 71.462 millones ($ 303.000 millones), reservas para pagar deuda por US$ 5.674 millones y un saldo favorable de la balanza comercial de US$ 8.579 millones.
Según la prensa argentina, la oposición sostiene que la inflación oficial está subestimada y que la subestimación de la recaudación tributaria —que según el presupuesto crecería 23%— le permitiría al Ejecutivo disponer de unos US$ 9.434 millones ($ 40.000 millones) que serían reasignados de forma "arbitraria".
Sin embargo, los principales bloques de la oposición parecen dispuestos a facilitar el tratamiento de la iniciativa.
DISCREPANCIA. Antes de presentar el plan, Boudou criticó las políticas económicas del mundo desarrollado y elogió a Fernández por haber tomado medidas que permitieron a Argentina "sortear turbulencias", en referencia a la crisis de 2008.
El contexto internacional, dijo, se caracteriza por su "incertidumbre y volatilidad" y afirmó que Estados Unidos y la Unión Europea sufren de un "bajo crecimiento" que fomenta el desempleo y afrontan "problemas de sobreendeudamiento" y de "déficit fiscal".
Criticón al gobierno norteamericano y de los países de la Zona Euro por aplicar políticas que agravarán la actual crisis financiera, a través de "despidos masivos" y el "congelamiento y recorte de los salarios".
Además cuestionó que en el primer mundo se priorice "el rescate del sistema financiero en detrimento del crecimiento y la inclusión social.
Por el contrario, enfatizó, Argentina "ha canalizado la mayor parte de los recursos posibles a través de la economía real. Nuestro sistema financiero está sano y fuerte".
Finalmente, Boudou recordó que este año Argentina tendrá un crecimiento del 8% con un desempleo en 7,3% "y en franca baja". Por eso elogió las políticas de desendeudamiento aplicadas —que incluyeron el uso de reservas del Banco Central— así como las sociales que, según dijo, son "una de las claves del fortalecimiento del mercado interno y del aumento del consumo".
AP