Un Censo de Primera

En mis años mozos el Censo se realizaba apenas en un día. Se elegía un domingo y se nos pedía a todos los uruguayos que permaneciéramos en nuestras casas hasta haber sido debidamente censados. A algunos los censaban por la mañana, y ya podían salir a hacer la vida de siempre. Otros debían esperar algo más. Pero no sólo nadie protestaba, sino que era costumbre esperar al censista, que no cobraba honorarios por su tarea, con bizcochos, tortas fritas o pan casero, y con café o chocolate caliente si el día lo ameritaba.

Ahora el Censo es algo mucho más moderno. Ahora tenemos un Censo de Primera para un País de Primera. Ahora se pagan interesantes partidas a los censistas y se les ha dotado de computadores personales para que no tengan que demorar a la hora de ingresar los datos, y estén a salvo de aquellas planillas enormes que debían llenar los censistas de antaño.

Lo que preocupa es que tanta modernidad, tanto presupuesto y tanta tecnología hayan resultado en tamaño fracaso. El Censo, el mismo que antes se realizaba en apenas un domingo, fue programado este año para ser completado en todo un mes. En septiembre, se anunció con estridencia, cada persona será visitada hasta tres veces por el censista, que si no le encuentra le dejará su celular y coordinará una entrevista para cuando el censado disponga.

Sonar, sonaba muy lindo. Pero pasó septiembre y de lo mucho que se prometió, poco pasó. Los datos oficiales revelan que apenas 3 de cada 10 uruguayos fueron censados en el mismo período en el que se había programado que el 100% de la tarea sería completada. Para colmo, por muchísimos hogares no sólo no pasaron tres veces, ni dos, ni una. La diferencia entre la promesa y la realidad es abismal.

Ahora se dice que el Censo continuará en octubre. Algunos, más cautos, ya señalan que la tarea que resta realizar demandará "al menos un mes", por lo que quizá lleguemos a noviembre en veremos.

¿Quién o quiénes han sido responsables de este tremendo fiasco? ¿Cuánto dinero de todos nosotros, los contribuyentes, se ha ido por la borda para hacer mal y tarde lo que antes, sin costo, se realizaba en un solo día? ¿Cuánto tiene que ver con esta demora la extensión de un cuestionario que, por ejemplo, nos pregunta si creemos tener ascendencia afro, asiática, blanca, indígena u otra? ¿Cuánto tiempo se ha perdido interrogando acerca de si en ese hogar vive un matrimonio, una unión libre con pareja de otro sexo o una unión libre con pareja del mismo sexo? ¿Acaso no es verdad que mucha gente ha puesto reparos para responder preguntas que poco tienen que ver con un Censo y sí con la manía de la actual administración de meterse en la vida privada de las personas?

Este desaguisado, realizado con dineros públicos, ¿va a quedar así? ¿Alguien va a ser removido de su cargo o sancionado a causa de este despropósito que ya es objeto de bromas en todo el país?

¿O es que así se hace un Censo en un País de Primera?

elpepepregunton@gmail.com

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar