La Cancillería reabrió la investigación sobre un caso de faltante de dinero en el Departamento de Asuntos Consulares y Vinculación en 2010 que en ese momento estaba a cargo del actual embajador en Bolivia, Carlos Flanagan.
La investigación administrativa apunta a determinar las responsabilidades a nivel de las jerarquías por el faltante de dinero.
Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores dijeron a El País que en los últimos días la División Jurídica retomó el caso que quedó "sepultado" por la "burocracia ministerial" hasta que Flanagan fue designado embajador en Bolivia.
Los informantes, funcionarios de alto nivel y de confianza política del canciller Luis Almagro, consignaron que el episodio que se investiga determinó la salida de algunos becarios que se desempeñaban en el Departamento de Asuntos Consulares y Vinculación.
En ese sentido, destacaron que ahora apuntan a la responsabilidad funcional y política por el faltante, ya que "los autores materiales del ilícito ya fueron separados del cargo".
La maniobra de los funcionarios habría consistido en cobrar por trámites que nunca se concretaron, de acuerdo a lo informado por las mismas fuentes de la Cancillería.
Flanagan, un hombre ligado al Partido Comunista, asumió la representación uruguaya en La Paz a fines de marzo de este año. Su venia fue aprobada en el Parlamento únicamente con los votos del Frente Amplio; la oposición no acompañó como consecuencia de que se trata de un funcionario político que no tiene formación en la carrera diplomática.
Anteriormente, en marzo de 2009, se había hecho cargo del denominado Departamento 20, un programa de la Cancillería destinado a favorecer el retorno de uruguayos radicados en el exterior.
Flanagan sustituyó a Luis Remedi, un funcionario al que se asocia con el Partido Nacional y que fue cesado tras las críticas de las organizaciones de uruguayos radicados en el exterior. Lo acusaron de ser blanco e intentar "torcer el rumbo" de su antecesor, el socialista Álvaro Portillo.
Flanagan abandonó ese cargo en noviembre de 2010. El Departamento de Asuntos Consulares y Vinculación estuvo acéfalo varios meses tras el alejamiento de Flanagan.
Cuando fue nombrado al frente de la embajada uruguaya en Bolivia, Flanagan se convirtió en uno de los 19 embajadores de carácter político que nombró hasta el momento la administración del presidente José Mujica, una cifra que duplica los nombramientos de los gobiernos anteriores en cargos de estas características.
Cargos políticos
Ayer corrió como reguero de pólvora por los pasillos de Cancillería un rumor que hablaba de la designación de un nuevo embajador de confianza política. Sería el caso número 20 de funcionarios que asumirían una embajada por confianza política, el doble que en el período anterior.