Pablo Da Silveira
La propuesta de crear una red de escuelas y liceos dependientes de los gobiernos departamentales ha generado interés en algunos actores y escepticismo en otros. Entre quienes se han mostrado atraídos por la idea hay varios intendentes del interior, como Sergio Botana (Cerro Largo), Armando Castaingdebat (Flores) y Carlos Enciso (Florida). Entre quienes han manifestado escepticismo se cuenta el diputado oficialista José Carlos Mahía.
En un diálogo con Radio El Espectador, Mahía expresó su opinión con estas palabras: "No me imagino a algunas intendencias y algunos intendentes manejando los temas educativos, sinceramente. Dentro de los cometidos aparecen, pero son muy generales, no tienen especialización. No veo especialización ni estructura departamental que pueda resistir eso. ¿Qué me asegura que a través de la intendencia sea más eficiente? Tiendo a pensar que no es así. ¿Te imaginás a la Intendencia lidiando al mismo tiempo con Adeom y con Ades?"
El escepticismo del diputado Mahía es razonable y bien fundado en la experiencia, pero puede ser contrapesado de varias maneras. Una de ellas consiste en decir que ningún gobierno departamental estaría obligado a gestionar escuelas y liceos. Aquellos que se sintieran en buenas condiciones de hacerlo podrían dar el paso (siempre en la medida que consideraran adecuada para sus fuerzas) mientras que aquellos que prefirieran esperar y ver, tendrían todo el derecho a actuar de este modo.
Una segunda respuesta posible consistiría en decir que la coexistencia de varias redes de escuelas y liceos públicos es justamente lo que permitiría escapar a las formas de presión corporativa que hoy agobian a nuestra enseñanza. Dado que aquella red que hiciera peor las cosas correría el riesgo de perder alumnos y recursos, estaría en el sano interés de todos (incluidas las propias corporaciones) asegurar ciertos niveles mínimos de calidad.
Pero la respuesta más contundente consiste en decir que el manejo de temas educativos por parte de gobiernos departamentales, es algo que ya existe. No solamente ocurre que muchos gobiernos departamentales participan en el traslado de alumnos o en la remuneración de personal de apoyo. Además, ya hay experiencia de intendencias que construyen escuelas y liceos, como hizo recientemente la intendencia de Florida en Paso del Rey y como se apresta a hacer la intendencia de Flores en Ismael Cortinas, como resultado de un acuerdo con ANEP.
También ocurre algo mucho más contundente, que de tan obvio tendemos a olvidar. Desde hace ya muchos años, la IMM tiene una Escuela Municipal de Música y una Escuela Municipal de Arte Dramático. Se trata de dos instituciones de bien ganado prestigio, cuyos docentes y egresados han hecho y siguen haciendo aportes fundamentales a la vida cultural del país. Justamente, la Intendencia de Montevideo, que es la más expuesta a las presiones corporativas, sensatamente temidas por el diputado Mahía, ofrece dos ejemplos de éxito en la gestión de instituciones educativas por parte de un gobierno departamental.