Gobierno busca frenar huelgas en Salud Pública y el transporte

Conflictividad. MSP dialoga hoy con funcionarios no médicos para desactivar conflicto en ASSE; gobierno ve interna sindical "complicada" Ejecutivo define fórmula salarial para el transporte

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Apremiado por el frente sindical, el gobierno negocia a contrarreloj con los trabajadores para frenar la huelga de funcionarios de Salud Pública y el paro de 24 horas en el transporte. De no surgir "humo blanco", los paros se activarán mañana.

El apuro sobreviene ante la inminencia de un paro que trancará al transporte urbano y el suburbano por 24 horas, otro a nivel de toda la administración central y, especialmente, ante el inicio de una huelga que afectará la atención en las policlínicas de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE). Las tres medidas se activarán mañana.

Con estos frentes abiertos, y circundado por una conflictividad en ascenso (en agosto aumentó un 38% respecto a julio), el gobierno mueve fichas para descomprimir los reclamos sindicales y desactivar las medidas de fuerza anunciadas "en áreas de gran sensibilidad", confió un miembro del Ejecutivo.

En ese marco, el subsecretario del Ministerio de Salud Pública (MSP) Leonel Briozzo, se reunió ayer con la presidenta de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) Beatriz Fagián, y el secretario general del gremio, Pablo Cabrera. De la reunión -en la que también participaron representantes de ASSE-, salió el compromiso de instalar un ámbito de diálogo en esta jornada, integrado además por el Ministerio de Economía, para discutir el reclamo del sindicato para la asignación de 2.500 nuevos cargos para los servicios de salud del Estado y más recursos económicos para "fortalecer" la estructura de ASSE.

Sobre esa base, "el planteo es que se puedan levantar las medidas y que el gobierno flexibilice parte de lo que puede ser la asignación de recursos", dijo Cabrera tras el encuentro.

La FFSP afirma que si el gobierno presenta una fórmula concreta, podría convocar a sus afiliados a un plenario, previo al inicio de la huelga, "para tratar de poner en stand by la medida", aseguró el secretario general de la FFSP. Cualquiera sea el caso, los funcionarios no médicos no se bajan del paro de 24 horas de mañana, definido por los sindicatos públicos.

En el gobierno, descartan otorgar los cargos que pide la FFSP. "Mujica ya les dijo que no", comentó la fuente oficial.

En el Ejecutivo ven que "la FFSP está bastante complicada adentro" y que en realidad, la dirección sindical "busca una salida honrosa" al conflicto, dada su situación interna.

La línea oficialista de Fagián y Alfredo Silva, representante de los trabajadores en ASSE, retuvo la mayoría pero perdió terreno en la directiva del gremio, tras la elección del mes pasado.

A esto se suma la resistencia que ha generado en las comisiones internas de los hospitales Pereira Rossell y Maciel la definición de la huelga.

"Más de un 50% de los funcionarios (del Maciel) no va a acatar el paro; van a trabajar en forma normal", aseguró a El País un integrante de la comisión interna de dicho hospital.

"La FFSP no está teniendo el apoyo que debería tener; no se esperaba esto, que la gente se le diera vuelta", dijo el informante.

Para estos trabajadores, la huelga no remediará los problemas del funcionariado, ya que entienden que la Rendición de Cuentas es "cosa juzgada".

Incluso, los funcionarios del hospital habían condicionado su adhesión al paro al hecho de que la FFSP negociara con ASSE que los descuentos por la huelga no se apliquen en una sola quita, sino de a un día de paro por mes. El planteo elevado a la FFSP, nunca tuvo respuesta, y los funcionarios del Maciel afirman por lo bajo que irán al paro "bajo protesta".

Desde la dirección de la FFSP se descartó que haya sectores que desacaten o boicoteen la huelga. "A nosotros nos llegó por escrito una nota de los compañeros donde dicen que nos van a dar todo el apoyo, porque se escucharon esos rumores y dicen que no es así. Desde los centros se va a acatar la medida", aseguró Cabrera.

El conflicto en la salud es parte de las acciones sindicales coordinadas con la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE). Los sindicatos estatales realizarán mañana un paro general de 24 horas, exigiendo el cumplimiento de la ley de Negociación Colectiva y más presupuesto.

Transporte. El otro conflicto que intenta evitar el gobierno por estas horas, atañe al transporte urbano y suburbano. En ambos sectores se iniciará un paro de 24 horas, que en los hechos comenzará con las salidas previstas para las 20.30 de hoy.

La Unión Nacional de Obreros y Trabajadores del Transporte (Unott) mantendrá hoy una reunión con las empresas y el gobierno en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) y en caso de avanzar hacia un acuerdo salarial, se desactivaría el paro gatillado para mañana.

"Nosotros vamos a la reunión con la propuesta que ya entregamos, vamos a ver qué respuesta nos dan. Si sigue siendo la de ratificar lo dicho por las empresas, haremos paro. Si hay una propuesta que se acerca a lo que nosotros planteamos, lo discutiremos. Estamos abiertos", destacó el dirigente de Unott, José Fazio.

El sindicato reclama un convenio colectivo de "hasta 48 meses", con aumentos semestrales y con un crecimiento por ajuste del 2%. Hasta ahora, las empresas ofrecen el 1% anual de aumento, lo que es visto como insuficiente por la Unott.

Entre ambas posiciones, aparece el gobierno apostando a lograr "unos días más de negociación con los trabajadores sin paros de por medio".

El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, informó que hoy habrá una reunión con la Intendencia de Montevideo, y los ministerios de Economía y Transporte, para elaborar una fórmula salarial que acerque a las partes, ya que "la diferencia es poca", consideró el jerarca.

Marcha de sindicato de la madera por seguro de paro

Tacuarembó | José Estéves

Alrededor de 300 personas participaron ayer de una marcha en reclamo del mantenimiento de las fuentes laborales de las industrias madereras Weyerhaeuser y Urupanel en Tacuarembó. A partir del 1° de octubre alrededor de 400 trabajadores de Weyerhaeuser serán enviados al seguro de paro.

El secretario general del sindicato de la madera Soima, Fernando Oyanarte, dijo a El País que pretenden mantener contactos con autoridades a nivel nacional para que intervengan en la situación.

En Tacuarembó entre las industrias frigorífica y maderera están siendo afectados más de 1.300 puestos de trabajos directos y otros 5000 en forma indirecta.

"La madera en Tacuarembó genera muchos puestos de trabajo indirectos y las repercusiones en el mercado y la plaza local serán inmediatas y por eso estamos pidiendo la colaboración de toda la sociedad", dijo Oyanarte.

Agregó que pretenden mantener un contacto con los ministros Eduardo Brenta (Trabajo) y Roberto Kreimerman (Industria) y si es necesario con el propio presidente José Mujica.

El diputado nacionalista Antonio Chiesa solicitó una reunión con el ministro Kreimerman.

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