TACUAREMBÓ | JOSÉ ESTÉVES
Un agente de Paso de los Toros mató a su mujer, a su hija y luego se suicidó. Tenía antecedentes de violencia y le habían quitado el arma. Autoridades del Ministerio del Interior afirman que la violencia doméstica "es preocupante" entre policías.
Tras una fuerte discusión, un policía de 32 años de edad asesinó a su esposa y a su hija y luego se suicidó, en un episodio que conmocionó a toda la ciudad de Paso de los Toros.
En la tarde del domingo, el agente de primera Robinson Alonso, perteneciente a la Seccional Tercera de Policía, discutió con su esposa de 27 años de edad en un episodio que terminó trágicamente.
Sobre la hora 16:00, y tras discutir fuertemente con su esposa, Alonso determinó asesinarla de un balazo en la boca y luego seguir con su hija de cinco años de edad, para posteriormente suicidarse.
Marisa Lindner, Directora Nacional de la División de Políticas de Género del Ministerio del Interior, aseguró a El País que los niveles de violencia doméstica en el ambiente policial "son preocupantes", y agregó que los casos que se detectan mediante el sistema de salud "son muchísimos".
Las víctimas de Tacuarembó fueron identificadas como Daisy Guadalupe Gómez Bueno, de 27 años de edad, y su hija Ángela Guadalupe Alonso Gómez, de cinco.
La Policía isabelina constató el hecho prácticamente dos horas más tarde, tras recibir un llamado de un vecino. Durante esa noche se vivieron horas de incertidumbre y conmoción en Paso de los Toros a causa del trágico episodio de sangre que pocos olvidarán.
Antecedente. Según fuentes consultadas por El País, Alonso ya había tenido otros incidentes anteriores por violencia doméstica, e incluso, tras una determinación de la Justicia, había tenido prohibido el porte de armas durante un lapso determinado, aunque continuó su trabajo en la Policía.
En ese entonces Alonso había sido denunciado por su mujer en la Unidad Especializada en Violencia Doméstica por amenazas de muerte en contra suyo y de su pequeña hija.
Sin embargo, hace aproximadamente un mes la víctima concurrió al Juzgado de Paso de los Toros para solicitar a la fiscal y jueza que le fuera reintegrada el arma a su marido, para que pudiese efectuar el servicio 222, pues lo necesitaban para poder cubrir las necesidades económicas de la familia.
Luego de escuchar el reclamo planteado por la mujer, en el que aseguró que la relación en la pareja estaba recompuesta, desde el juzgado se accedió a la petición y se dio el visto bueno para que Alonso pudiera portar el arma de reglamento.
El policía, que era muy reconocido en la zona por su tarea como dibujante, finalmente pudo volver a trabajar armado y realizar el servicio 222.
Ayer por la mañana el episodio era el comentario en toda la ciudad. Las radios dedicaron espacio para debatir el tema. Hasta el momento la Jefatura de Policía de Tacuarembó no emitió ningún comunicado oficial.
Hace escasas semanas el director nacional de Policía, Julio Guarteche, indicó que el suicidio es la principal causa de muerte entre los efectivos policiales en el Uruguay.
Guarteche afirmó que "por cada policía que muere en servicio, cuatro deciden suicidarse". Las principales causas detectadas son: problemas económicos, depresión, violencia doméstica, hipertensión, obesidad y adicciones (alcohol y cigarrillo).
Según el último informe, las denuncias por violencia doméstica aumentaron levemente en lo que va de 2011, en relación a 2010, a pesar de que en Montevideo disminuyeron. El colectivo Mujeres de Negro afirma que las muertes se redujeron más del 50% respecto del año pasado.
Lindner agregó desde Salto, donde estos días se realiza un curso sobre prevención y manejo de situaciones de violencia doméstica para policías, que el Ministerio del Interior está "muy preocupado" por el tema de la violencia doméstica dentro de las filas policiales, al punto que es uno de los cinco ejes programáticos definidos para llevar adelante una política integral de violencia doméstica.
"Se está trabajando desde hace dos años en el área de Sanidad Policial, desde allí se aborda la problemática mediante un equipo integrado por tres psicólogas y tres asistentes sociales que atienden exclusivamente las situaciones de violencia doméstica de la Policía", explicó la jerarca.
Los casos de violencia doméstica dentro de la Policía adquieren características particulares, explicó Lindner, por las propias características de los policías: "el tema del porte de armas, que es un factor de riesgo, las características de su profesión, el estrés constante por el manejo de situaciones de tensión y alta complejidad generan una situación de mayor riesgo", aseguró.
Aunque para el abordaje de la problemática "partimos de la base de que esa no es la causa", afirma, "entendemos que la profesión y sus características traen aparejados aspectos de riesgo", afirmó.
Otra particularidad es que "es la misma Policía la que tiene que atender a la Policía, lo que genera particularidades en las que estamos trabajando para poder generar una ruta crítica dentro de la institución que permita prevenir y atender los fenómenos", sentenció Lindner.
Violencia
Los datos del Observatorio de Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior establecen que en 2010, el 66% de las mujeres víctimas de homicidio tenían una relación familiar con su agresor.
Según el último informe, las denuncias por violencia doméstica aumentaron levemente en lo que va de 2011 en relación a 2010, a pesar de que en Montevideo disminuyeron. El colectivo Mujeres de Negro afirma que las muertes se redujeron más del 50% respecto del año pasado.
Desde que en 2005 comenzó a llevarse el registro de las denuncias por violencia doméstica, las cifras aumentaron año a año. En 2008 fueron 12.450; y en 2010 llegaron a 15.277.
En el primer semestre de 2011 el Ministerio del Interior registró 7.970 denuncias por violencia doméstica, apenas una menos de las recibidas en igual período de 2010.