Da la impresión que el presidente Mujica no se puede sentir cómodo en la Rural del Prado. Fue allí que hace un par de días un ex tupamaro lo encaró y duramente porque a su entender traicionó lo que los movió hace 40 años. Ahora tiene a su cargo cerrar con un discurso la exposición ganadera y el centro será el rechinante tema de su proyectado impuesto a la tierra, ya que no va a hablar de esto ni de nada más, el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, internado en un nosocomio. Es sabido que los dirigentes de la Asociación Rural del Uruguay esperaban escuchar a Aguerre, sabiendo que en el gobierno hay opiniones divididas en el tema del impuesto. Ahora la población tomará noticia de la opinión de la ARU (negativa) y se quedará sin conocer lo que Aguerre podría haber dicho.