E. GONZÁLEZ Y M. E. LIMA
Pedro, dueño de uno de los ranchos tirados en Punta del Diablo, dijo que él y varios ocupantes intentaron regularizar pero no fueron escuchados por la Intendencia. Ahora evalúa efectuar un juicio a través de organismos internacionales.
"Hay opción de presentar un juicio internacional a la Intendencia de Rocha", dijo Pedro, quien prefirió no dar detalles de esa acción.
El rancho que ocupaba Pedro, de 29 años, era de un familiar que falleció y él comenzó a utilizarlo. Cree que al derrumbar la casa "se violó el artículo 11 de la Constitución".
Reconoció que no es "propietario de nada", pero aseguró que nunca alquiló su casa, admite que hay gente que sí comercializaba con los ranchos, pero que es la minoría. "Los que realmente queremos Punta del Diablo estábamos en plan de regularizar. Está siendo destruido un pueblo que nació hace 70 años", afirmó Pedro.
Entre el martes y ayer fueron derribados 56 ranchos en Punta del Diablo, sólo quedan 13, que serán destruidos hoy, para completar la cuarta etapa del "Plan de Excelencia" de la Intendencia de Rocha, que busca recuperar espacios públicos.
Ayer la retroexcavadora se retiró a la hora 17 del casco Sur del balneario, ubicado entre la plaza de comidas y la playa La Viuda, donde está instalado el foco de la acción que busca hacerse de los espacios públicos y disponer de mayor área de circulación, según lo expuesto por el director de Ordenamiento Territorial de la Intendencia, Antonio Graña.
Pedro denuncia que la demolición de su casa se hizo tres días antes de que fallara el Tribunal de Apelaciones, sobre un recurso de amparo que presentó. "Si hubiese perdido la casa por medio legal me callaba la boca", aseguró el joven.
Las demoliciones se concretara luego que la Intendencia de Rocha intimara a 73 ocupantes de Punta del Diablo a desalojar los ranchos por estar en terreno fiscal y en la franja costera. "Recibimos ese cedulón en julio. Y nos juntamos entre todos. Tratamos de organizarnos para buscar vías de diálogo con el intendente, pero no pudimos. Entonces buscamos vías políticas para regularizar. Hablan de que es un terreno fiscal pero no hay mediciones", indica. Pedro asegura que su casa "fue construida en un momento que la Intendencia incentivaba a instalarse en el lugar, hace unos 30 años. Y en el 90 se pagó un impuesto a la propiedad indebida".
El intendente de Rocha, Artigas Barrios, expresó que se continuará con el "Plan de Excelencia". Señaló que los espacios públicos deben ser respetados y es lo que exige el gobierno departamental, con lo que recoge una iniciativa histórica que tiene el respaldo de todos los partidos políticos.
El diputado nacionalista, José Carlos Cardoso respalda la acción de la comuna, siempre que se realice al amparo de la Justicia y dijo que esto mismo debió haberse encarado antes por Barrios. Cardoso recordó que esos ranchos han servido de veraneo, se han transferido con el paso del tiempo y han dejado réditos a los particulares, sabiendo que no estaban regularizados.
ESCOMBROS. Decenas de muebles que quedaron de los ranchos derrumbados fueron llevados en camiones hasta las dependencias municipales en la Junta Local de La Coronilla y a la ciudad de Castillos. Ahora falta sacar toneladas de escombros, parte de ellos comenzaron a ser llevados a predios que necesitan ser rellenados, pero el volumen más importante aún está en la playa.
Hoy, a raíz de los derrumbes, el paisaje está claramente más despejado; antes desde la plaza de comidas hacia la zona de La Viuda prácticamente no se veía la playa, tapada por los ranchos y esa realidad cambió notoriamente.
Entre los pobladores están divididas las opiniones. No faltan aquellos que tienen un sabor amargo por lo sucedido, ya que los que estaban en los ranchos en ocasiones les brindaron trabajo, particularmente en los duros inviernos.
Pero no es menos cierto, que el silencio de otros actores locales también muestra su disconformidad con esa realidad de ranchos en espacios públicos.
Hoy terminará la demolición, en esta etapa, pero otras 200 viviendas están en trámite de ser demolidas.
Algunos lograron retrasar derrumbe
Algunos ranchos de Punta del Diablo no serán demolidos momentáneamente, según decisión de la Intendencia de Rocha.
Ayer, en un clima algo más distendido que el martes durante los derrumbes, no algunos afectados hicieron acuerdos con las autoridades: un particular que tiene una construcción de madera prefabricada solicitó algunas horas para retirarla. La comuna le dio 48 horas y ayer se dispone a sacar la casa para dejarla desarmada en un predio particular.
Una argentina, que adquirió un rancho por algunos miles de dólares, también fue contemplada en el operativo y su vivienda no será demolida, al menos momentáneamente, hasta que canalice una solución. Llegó con su pareja, un inglés, y sus hijos pequeños -mellizos- y habían decidido establecerse en el balneario. El boliche "El Viejo y el Mar" no será demolido y queda en suspenso su situación, al igual que un rancho en donde vive una enfermera y un pescador. De esta forma se ratifica lo expresado por el intendente de Rocha, Artigas Barrios, en cuanto a que los pobladores permanentes serán tenidos en cuenta. El intendente dijo que hay un efecto suspensivo en la medida hasta tanto encuentren una forma de solucionar su situación.