Al Qaeda está herida, pero no derrotada

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"Gerónimo EKIA". Con estas palabras el entonces director de la CIA, Leon Panetta, confirmó la muerte de Osama bin Laden en mayo pasado. "Gerónimo" era el nombre clave del líder de Al Qaeda y "EKIA" quería decir "enemigo muerto en acción".

De esta forma terminaba una cacería humana de diez años. Y muchos se preguntan si haber acabado con su líder y fundador significa que este grupo terrorista está viviendo sus últimos días.

Según Peter Bergen, director de estudios en Seguridad Nacional de la New American Foundation, y uno de los pocos hombres que entrevistó en persona a Bin Laden, la "ideología" sustentada por Al Qaeda se fue desmoronando dentro del mundo islámico a lo largo de los años.

La incapacidad de concretar un nuevo gran atentado tras el ataque en Londres de 2005; la muerte de importantes figuras de la organización a manos de aviones no tripulados (drones) de Estados Unidos en diferentes países de Medio Oriente y África; y la nula participación de agentes de Bin Laden en las protestas de la Primavera Árabe, debilitaron de manera irreversible a Al Qaeda, afirmó Bergen en una columna para The Washington Post.

Y aunque tras la muerte de Bin Laden revivió el rumor de que -a modo de represalia- la organización podía concretar un ataque nuclear o químico en alguna capital europea, muchos lo ponen en duda. Después de todo, si en diez años no lo hicieron, ¿por qué ahora?

Nuevo liderazgo. John Mueller, profesor de Ciencia Política de la Ohio State University, en un artículo para la revista especializada Foreign Affairs publicado el mes pasado, destaca que sin dinero Al Qaeda no puede llevar adelante sus planes. Y que cuando en 2001 se capturaron los computadores de la organización en Afganistán, descubrieron que el grupo apenas contaba con US$ 4.000.

Sin embargo, su debilidad no significa que haya sido completamente desarticulada. Persisten interrogantes en torno a la real capacidad de los grupos asociados que se han unido a la "franquicia" de Al Qaeda.

"La muerte de Bin Laden no es el final de Al Qaeda debido a que hay otros que lo sirven", dice Benjamin Friedman, analista del Instituto Cato. "Pero es importante tener en cuenta que Al Qaeda, como lo fue en la década de 1990, no ha existido en mucho tiempo. Ahora está completamente atomizada, con diversas filiales que muestran cierta cohesión, pero no existe un liderazgo y coordinación mundiales".

Por eso la gran pregunta en este momento es saber hacia dónde guiará la organización su nuevo líder: el egipcio Ayman al Zawahiri, mano derecha y mentor de Osama bin Laden.

"No está claro qué efecto tendrá este nuevo liderazgo", dice Richard Betts, director del Instituto de Estudios sobre Guerra y Paz de la Universidad de Columbia. "Al Zawahiri no tiene el mismo peso que Bin Laden y puede tener menos influencia en la organización".

Pero Betts considera que Al Qaeda todavía representa un gran peligro: "Durante los últimos años ha sido mucho más difícil para esta organización movilizar, coordinar y desplegar recursos para grandes atentados, pero no imposible".

"Un nuevo atentado espectacular no es descartable. Además, los pequeños ataques y guerras de guerrillas en zonas de conflicto como Irak, Yemen o Somalia, siguen siendo manejados por Al Qaeda", agrega.

"El núcleo central de Al Qaeda está contra las cuerdas. Nunca estuvieron tan débiles como ahora", estimó el exdirector del Centro Nacional de Antiterrorismo (NCTC, en inglés), Michael Leiter, nombrado durante el mandato presidencial de George Bush (2001-2009) y confirmado en el actual mandato del presidente Barack Obama.

Franquicias. El pasado 26 de agosto, un hombre a bordo de un automóvil cruzó dos controles de seguridad y se estrelló contra la sede de las Naciones Unidas en Abuja, capital de Nigeria. La explosión causó 18 muertos, decenas de heridos y destruyó las plantas del edificio de dos pisos. El atentado se lo adjudicó el grupo radical islámico Boko Haram, cuyo objetivo es instaurar en el país africano la sharia (ley islámica). Investigadores revelaron que la acción fue un trabajo conjunto con el grupo terrorista Al Qaeda del Magreb Islámico.

Este ataque dejó en evidencia algo que se viene manifestando hace tiempo: El surgimiento de pequeños grupos con ideologías que coinciden con la de la red Al Qaeda. El fenómeno ha transformado la lucha antiterrorista en una tarea de enorme magnitud.

Tras los atentados y la guerra contra el terrorismo, la agrupación del desaparecido Bin Laden sufrió serios golpes, y debió cambiar su metodología. Hoy, según dicen los expertos en seguridad, no puede hablarse de Al Qaeda como el único peligro global, sino que la amenaza la constituyen muchos "Al Qaedas", grupos escindidos que mayormente no tienen relaciones entre sí, pero que están unidos por el mismo odio hacia Occidente, Israel, y los gobiernos musulmanes moderados, a los que desean derrocar.

Seguir el manual. "Hoy Al Qaeda es un tipo de empresa similar a un McDonald`s, que distribuye franquicias y licencias a través del mundo. Todo lo que estos grupos tienen que hacer es seguir el manual de la compañía en lo que a terrorismo se refiere", indica Kyle Rhodes, analista de Stratfor, un sitio de Internet sobre inteligencia.

Los grupos, dice Rhodes, son pequeños pero sumamente combativos. Han asestado golpes en casi todo el mundo, que incluyen explosiones en trenes de España; atentados en Bali; secuestros de civiles en Irak y Pakistán; ataques contra complejos residenciales habitados por occidentales en Arabia Saudita, y asesinatos de turistas en Egipto.

Jonathan Schanzer, vicepresidente y experto en terrorismo de la Foundation for Defense of Democracies en Washington, explica que las distintas "franquicias" actúan bajo varios nombres. Cita, por ejemplo, a Al Qaeda en la Península Arábiga con base en Yemen; Al Qaeda del Magreb Islámico, en el Norte de África; Al Shabaab, con base en Somalia; el indonesio Jemaah Islamiyah y Abu Sayyaf, una guerrilla violenta que opera en el oeste y Sur de Filipinas.

"La agenda de estos grupos es de identificación ideológica, política y militar con Al Qaeda, pese a que están dispersos por los continentes. Están inspirados en el concepto Yihad (Guerra Santa) contra los enemigos del Islam", agrega Jeffrey Bale, experto en temas de seguridad y terrorismo del Monterrey Institute of International Studies.

Schanzer añade que en este fenómeno de la globalización del terrorismo actúan también células independientes y "lobos solitarios", que constituyen los terroristas más peligrosos. "Esto, porque los servicios de inteligencia no tienen registros de sus identificaciones ni sus afiliaciones yihadistas". Pero en su mayoría se cree que los grupos son independientes. Aunque no realizan consultas entre sí, algunas veces imitan las tácticas que fueron exitosas y que dieron publicidad.

Alex Chafuen, presidente de Atlas Economicos Research Fundation y experto en el tema del terrorismo global, añade como otro factor preocupante el que estos grupos muchas veces cuentan con apoyo de sectores de ciertos gobiernos.

"Benazir Bhutto me reveló personalmente que Al Qaeda era sólo un frente y que los verdaderos enemigos que están detrás como una especie de hermandad son los servicios de inteligencia y grupos militares de países como Pakistán, Siria, Irán e Irak. Los une el odio a lo occidental y al desafío que la sociedad occidental les presenta", sostiene.

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