Por primera vez se ha enjuiciado a tres adolescentes por tentativa de hurto. Esta figura penal no era pasible de castigo hasta que en julio pasado se aprobó una reforma de la ley. Resulta satisfactorio que se ponga en movimiento el andamiaje judicial para dar una vuelta de tuerca en la represión de los delitos de menores que en este caso eran de 13, 14 y 15 años y habían intentado robar una cartera en la Ciudad Vieja.
Algunos sostienen que la nueva ley recargará la tarea de los juzgados. Otros afirman que no será tanto. Pero el proyecto votado fue el del F.A. que impuso la idea de mandarlos a su casa, lo cual da pocas garantías. Lo importante sería que quienes delinquen antes de los 18 años perciban que cada vez les será más difícil violar la ley para pensar dos veces antes de intentarlo.