Roma | El sitio web de WikiLeaks fue víctima de un ciberataque que lo dejó fuera de línea durante por lo menos tres horas en la noche del martes al miércoles, mientras estaba publicando decenas de miles de documentos y mensajes del Departamento de Estado de Estados Unidos, inéditos y bajo secreto.
La organización de Julian Assange comunicó el ataque a través de Twitter y luego, en un mensaje sucesivo, anunció el restablecimiento del sitio, afectado por un ataque DDos (de denegación de servicio) que saturó su ancho de banda para impedir el acceso.
En los últimos días WikiLeaks comenzó a publicar más de 134.000 documentos, entre ellos una colección completa sobre Australia y Suecia, reavivando las polémicas y las condenas. Sobre todo porque en algunos textos aparecen los nombres de presuntos terroristas y de las fuentes que informaron a los diplomáticos norteamericanos en el mundo, poniendo así su vida en peligro.
Estados Unidos condenó la difusión. "Estados Unidos condena la difusión de informaciones clasificadas", aseguró la portavoz del Departamento de Seguridad, Victoria Nuland.
La vocera sostuvo asimismo que "además de poner en riesgo la seguridad y la vida de la gente, todo eso amenaza la seguridad nacional y frustra nuestros esfuerzos por trabajar juntos con otros países en la resolución de problemas".
WikiLeaks, sin embargo, lo desmintió vía Twitter: "Es totalmente falso decir que tales nombres fueron o serán revelados".
"En el pasado -dijo por su parte el ministro de Justicia australiano, Robert McClelland- WikiLeaks había omitido los pasajes que permitían identificar las fuentes, pero esta vez no sucedió".
Los 134.000 cables forman parte del grupo de 251.000 cablegramas del Departamento de Estado que WikiLeaks comenzó a difundir el año pasado, y que fueron anticipados a 90 medios de comunicación.
El Departamento de Estado y los activistas de los derechos humanos temen que las fuentes diplomáticas puedan ser objeto de persecución o violencia como consecuencia de las publicaciones. ANSA