PAULA BARQUET
Tras una semana de acusaciones y tensión, las mutualistas se volvieron a reunir con autoridades del MSP. Sobre la mesa está la salud financiera del sector, preocupado por el vencimiento del contrato de gestión vigente y la creación de uno nuevo.
El de ayer fue un encuentro de diálogo y cordialidad, destacaron ambas partes. Tanto el mutualismo como el gobierno se esmeran en superar el clima tenso y los planteos agresivos que dominaron el escenario de la semana pasada.
Es que desde hace unos días, cuando las mutualistas advirtieron que sus economías se encuentran al límite, los movimientos de unos y otros fueron los propios de dos rivales.
Primero hubo una reunión con el ministro Jorge Venegas y el subsecretario Leonel Briozzo, que según cuentan algunos de sus participantes fue tensa y poco productiva. Entonces Venegas les pidió a las mutualistas que no hablaran con la prensa.
Pero se habló, y desde el propio ministerio se acusó a las privadas de solo buscar rédito económico. Incluso Briozzo las calificó de "esquizofrénicas" por decir que apoyaban el plan de salud mental y luego poner obstáculos a su implementación. Dejó entrever, de acuerdo a lo percibido por las mutualistas, que más que un Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) se apuntaba a un sistema estatal.
El sector privado contraatacó con una declaración que calificaba al ministerio de "caprichoso" con las fechas en detrimento de los contenidos, y exigía explicaciones a las declaraciones vertidas por el jerarca.
Ayer el tenor de la discusión cambió. Esta vez, la reunión de los representantes de las 42 instituciones que componen el sector fue con Luis Gallo, presidente de la Junta Nacional de Salud (Junasa), y Elena Clavell, directora general del SNIS.
Gallo dijo a El País que se trataron tres temas. En primer lugar, las autoridades ministeriales quisieron dejar en claro que las mutualistas no son "transitorias", como se había dejado entender de los comentarios de Briozzo. "La voz oficial es la mía y el sistema es integrado: que no quede un ápice de duda", afirmó Gallo.
También se habló del contrato de gestión que deberán acordar ambas partes antes del 1° de octubre, cuando venza el contrato vigente desde 2008. Para las mutualistas es vital que este nuevo acuerdo contemple su salud financiera, de acuerdo a fuentes del sector. Acordaron seguir las negociaciones.
Desde el mutualismo aclaran que no piden un aumento de la cuota mutual que paga el MSP por cada socio Fonasa. Reclaman, en cambio, "ámbitos de diálogo" en los que puedan aportar sus puntos de vista.
El MSP paga al mutualismo $ 7 por cada socio Fonasa, lo cual implica el desembolso de unos $ 11.200.000.
En un documento de dos páginas que presentaron al ministerio, basado en un estudio encargado a Cinve, las mutualistas argumentan que el traspaso de 400.000 personas del subsector público al privado desde 2008 ha mermado su capacidad de inversión. Y que el panorama empeora en la medida que ingresan más colectivos, por lo que su perspectiva no es auspiciosa.
"Somos instituciones sin fines de lucro; no hay un negocio, pero sí tiene que haber determinado margen para cambiar los equipos y contratar más gente", subrayó una fuente.
Por último, se habló del programa de salud mental que regirá a partir del 1° de septiembre. Gallo explicó que la implementación será gradual, tranquilizando a las instituciones. Hasta noviembre habrá tiempo de prepararse, y luego recién empezarán las consultas.