PAULA BARQUET
El ausentismo de hasta 40% del personal de enfermería y la sobrecarga de pacientes críticos en el CTI del Maciel son problemas complejos y multicausales. La dirección los admite y tiene sus planes para solucionarlos.
En un mes se espera contar con 24 camas nuevas en el Hospital Maciel. La obra que está en pleno es una de las esperanzas del equipo de gestión que encabeza el doctor Raúl Gabus, porque una vez que las camas estén habilitadas se podrá atender en el CTI a aquellos pacientes que realmente precisen estar allí.
"Este es un hospital de altísima complejidad y altísima productividad. Tiene los mejores recursos humanos. Apunta a la excelencia. Es un hospital de referencia nacional en tercer nivel, sobre todo en cirugía", dijo el director del Maciel a El País.
No es una declaración de soberbia: para Gabus, que conoce el hospital hace años y reconoce sin peros cada una de las dificultades cotidianas, las fortalezas se traducen en desafíos.
El problema del CTI del Maciel, donde nueve de cada 10 pacientes llegan politraumatizados graves y donde nunca se cierran las puertas, conlleva el desafío de una buena gestión.
"Lo tenemos que mirar de forma global. Al CTI podemos ponerle todos los recursos humanos y materiales y siempre estar en déficit igual. ¿Por qué? Porque el tema es gestionar bien las camas del hospital para que del CTI salgan pacientes lo más rápido posible".
Desde esa perspectiva fue que se proyectó la apertura de nuevas áreas que reunirán las 24 camas mencionadas: una unidad de cuidados respiratorios intermedios para aquellos que precisen ayuda al respirar pero no necesariamente deban ser intubados. Otra área de servicios moderados para 15 pacientes críticos que no requieran necesariamente cuidados intensivos. Habrá tres camas para pacientes que ameriten un cuidado más que moderado pero menos que intensivo y otras tres camas para víctimas de ataques cerebrovasculares.
El eje de estas y otras unidades en construcción es, según el equipo de dirección, "evitar gravitar el CTI de pacientes que de pronto pueden estar internados en otros lugares".
Pero el CTI del Maciel tiene otro problema. Al ser un hospital de referencia para pacientes críticos, contar con una emergencia grande y moderna, y a su vez tener equipamiento que falta en otros centros (como un tomógrafo), allí llegan muchos pacientes trasladados por las emergencias móviles. Ingresarlos a veces implica incumplir con la demanda interna, por ejemplo de quienes salen de cirugías complejas en el hospital.
Hay "polarización" y los servicios de pacientes críticos son "inconexos", describió Gabus. Por eso se trabaja en la creación de un Departamento de Medicina Crítica dentro del hospital que gestione la coordinación de todos ellos.
Si bien el número de camas de CTI en el país sería suficiente según los parámetros internacionales, el jerarca entiende que "hay una necesidad nacional de camas" y los públicos son los que están "peor". De hecho, los privados concentran el 75% de los CTI. Gabus adelantó en ese sentido que ASSE "está encarando agregar al menos algunas camas más".
NO ES TAN FÁCIL. En el CTI del Maciel hay 22 camas habilitadas pero dos están bloqueadas hace tres años por falta de personal. Una tercera cama se bajó el martes pasado porque el ausentismo de los enfermeros ascendió al 40%, informó El País.
La dirección del hospital también admite preocupación ante este problema. A la subdirectora Gabriela Píriz le consta la sobrecarga laboral con que trabajan las nurses cuando falta el personal. En ese escenario sancionar el ausentismo se convierte un círculo perverso, porque implica deprimir aún más la dotación de personal.
Pero "no es tan fácil" contratar más enfermeros, afirmó Gabus. "Se llama a concurso, tenemos listas, las autoridades nos dicen que dispongamos de ellas y que llenemos los cargos que sean necesarios. Pero eso, que parece tan matemático, a veces no es posible porque se anotan pocas personas y sin capacitación", relató. La medicina intensiva demanda el desarrollo de habilidades específicas.
En ninguna otra área del hospital resulta tan difícil convocar personal y armar una lista de suplentes como en el CTI. Una de las soluciones es capacitar a personas que trabajan en otras partes del hospital; eso ya se está haciendo con ocho enfermeros que se desempeñan en cuidados moderados.
Intentarán, a su vez, que los llamados sean más atractivos. Enfermería para CTI es un sector con desempleo cero, en el que gana el que brinda mejores salarios. Como no es el caso del Maciel, la apuesta será mejorar las condiciones laborales. Por lo pronto la dirección ya está trabajando con las nurses, tratando de apoyarlas ante "esa situación de inseguridad y sobrecarga que es real", afirmó Píriz.
"Siempre estamos pidiendo más recursos"
"Estamos permanentemente argumentando a favor de que necesitamos más recursos para desarrollar este hospital como corresponde", afirmó el director del Maciel, Raúl Gabus, a El País. Los motivos son la alta complejidad y productividad de los actos que allí se realizan. Se necesitan más recursos, agrega Gabriela Píriz, la subdirectora, en tanto el hospital ha cambiado. Pasó de tener un CTI infectológico a uno concentrado en los politraumatizados, con todo lo que ello implica. Es la puerta de emergencia a donde llega el 90% de esos pacientes, que siempre son graves.
Con todo, los jerarcas saben que este es un momento complicado para pedir más presupuesto. ASSE ha apostado a fortalecer el primer nivel de atención (prevención y promoción). "Lo fundamentamos en que el tercer nivel, tanto por su desarrollo propio como por la repercusión que generaría un buen desarrollo del primer nivel, tiene que ser contemplado. Porque hacer mejor la medicina lleva a que se detecten en forma más oportuna las enfermedades, y que el acceso de la población al sistema sea más rápido", explicó Gabus.
Hematólogo e internista
Nombre: Raúl Gabus
Edad: 55 años
Otros datos: Está casado, tiene dos hijos.
Gabus es hematólogo e internista. Antes de asumir la dirección del Maciel, en junio de 2010, era el titular del servicio de Hematología y Trasplante de médula ósea de ese hospital, que se considera de referencia a nivel nacional. Fue presidente de la Sociedad de Hematología del Uruguay, donde actualmente es integrante de la comisión fiscal.
Especialista en lo paliativo
Nombre: Gabriela Píriz
Edad: 48 años
Otros datos: Está casada, tiene dos hijos.
Píriz es especialista en medicina paliativa e internista. Era la jefa del servicio de Medicina Paliativa del hospital cuando se le pidió que asumiera la subdirección del equipo liderado por Gabus. Es autora de numerosas publicaciones respecto al dolor en el paciente, el derecho a la atención y la muerte digna. Es docente en la Facultad de Medicina.