Madrid | Daniel beltrán Rohr /
Corresponsal
En un pleno extraordinario celebrado ayer en el Congreso, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero -tras una propuesta de Francia y Alemania- anunció que presentará una iniciativa de reforma de la Constitución.
Se procurará fijar un límite del gasto público, buscando así establecer una regla para garantizar la estabilidad presupuestaria a medio y largo plazo, en relación tanto con el déficit estructural como con la deuda, que debe vincular a todas las administraciones públicas.
El Jefe del Ejecutivo español pidió el mayor consenso posible en todos los partidos al tratarse de una reformar de la Carta Magna y explicó previamente a su anuncio, que ya había comunicado sus intenciones tanto al líder del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy como al candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba y que ambos habían sido receptivos a la propuesta.
Asimismo explicó las última medias aprobadas por el Gobierno y analizó la coyuntura económica, asegurando que, pese al ajetreado mes de agosto, a causa de la crisis de la deuda, "España mantiene la senda de la recuperación, aunque lo hace a un ritmo débil, que no es suficiente para la creación de empleo necesaria".
Incertidumbres. Rodríguez Zapatero no ha querido ocultar la "preocupación del Gobierno por cómo puede reaccionar la economía española ante un futuro contexto internacional de mayor incertidumbre" en referencia al miedo a una posible recesión.
Zapatero también se refirió a los últimos datos del paro del segundo trimestre de la Encuesta de Población activa (EPA), datos que, en su opinión, son "esperanzadores" pese a que mantienen la tasa de desempleo en el 20%, porque demuestra que la economía "ya crea empleo neto por primera vez desde otoño de 2008" en todos los sectores menos en el de la construcción. El mandatario también defendió la medida anunciada la semana pasada para reactivar ese sector: la rebaja del IVA del 8 al 4% para la compra de vivienda nueva.