Javier García
En ASSE reina el caos y la soberbia. Las mayorías parlamentarias del Frente Amplio ambientaron un clima de que todo se puede sin tener que rendir cuentas, porque la oposición no puede hacer caer a un ministro. Cualquier ministro tiene mayorías parlamentarias, haga lo que haga.
ASSE, sus hospitales y policlínicas, tiene el presupuesto más grande de su historia: 650 millones de dólares, y a su vez la menor cantidad de pacientes desde su creación: 400 mil uruguayos que se atendían hace tres años en salud pública tienen hoy mutualista, principalmente niños. Quiere decir que hay más dinero para atender a cada uno. Se debería esperar que la asistencia hubiera mejorado y que el tiempo que antes se tardaba para ver a un especialista fuera ahora menor, porque ese especialista hoy tiene menos pacientes para atender. Pero no es así.
A finales de año, también por primera vez en la historia, hubo que sacar una ley de apuro para decretar la emergencia sanitaria que se prorrogó luego en abril. En 12 meses, 8 fueron de emergencia sanitaria por miles de operaciones atrasadas que esperaban años. La "mutualista ASSE", así la bautizaron pomposamente en el gobierno, no funciona. Se anunció que a fines de este mes no habría médicos para cubrir las guardias de CTI en el Pereira Rossell. Y un estudio que divulgó "El País" dice que un niño para atenderse con un oculista allí puede esperar hasta un año. Es decir que la maestra, por ejemplo, lo manda a su pediatra porque no tiene buen rendimiento, la pediatra piensa que puede ser que no vea bien y lo manda a un oculista y recién la maestra del año siguiente sabrá si ese era el problema. Inadmisible.
Salas que se llueven en hospitales del interior, pacientes graves que recorren en ambulancia las rutas buscando una cama de CTI público, suspensión de operaciones. ¿Esto es culpa de la oposición? No, esto es mala gestión. No es falta de recursos, los salarios médicos son muy similares en ASSE y el mutualismo, el dinero asignado a cada usuario es muy similar en los dos lados, ¿qué pasa entonces?
No se excusa esto diciendo que también hay demoras en el mutualismo, porque las hay sí, pero un niño no espera 8 meses para ver a un oculista y si las cosas funcionaran tan mal allí no sirve para justificar que marchen mal en los hospitales. Este argumento del novel ministro es muy pobre, impresentable excusa. Se desató una lucha encarnizada por cuotas de poder en la salud pública. Nombraron a algunos directores de hospital más como comisarios políticos que como gestores. Con la caída del presidente de ASSE, el "poeta", se desnuda un modelo que trasladó al sindicato de funcionarios la gestión de los hospitales.
La dirección sindical es quien manda. Este modelo corporativo se apoderó de la salud y de la educación pública, los dos lugares donde a pesar de multiplicar sus recursos cada vez los resultados son peores.
El Frente Amplio con la ley de educación y la cesión de poder en la salud empedró el camino de los futuros gobiernos democráticos. Fue una apuesta para quedarse con el poder aun perdiendo las elecciones. Que las perderán a no dudar.