PABLO MELÉNDREZ
Un funcionario del Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU) fue procesado con prisión por el delito de estafa acusado de realizar una maniobra con cheques contra una empresa extranjera, de la que también era empleado, por un monto cercano a US$ 500.000.
El hecho se descubrió el pasado 20 de abril, cuando tuvo lugar un robo en la oficina donde funciona la firma Fabawil S.A., una empresa de capitales de origen belga, que se dedica a captar inversores extranjeros interesados en participar, entre otros, en emprendimientos inmobiliarios y vinculados a negocios de las comunicaciones en Uruguay.
Inicialmente, el robo se denunció como un simple hurto. Pero luego, al analizar algunos detalles del episodio sumados a que varios cheques de la empresa fueron rechazados, la acción penal se amplió apuntando a una presunta maniobra económica.
Así, se detectó que la alarma de la empresa había sido desconectada, a la vez que solamente fueron robados cheques y vales que se encontraban en una caja fuerte, mientras que otra que también está instalada en el lugar pero no tenía efectos de valor ni siquiera fue abierta.
El funcionario del BROU procesado, que prestaba funciones en el servicio de custodias de esa institución, y trabajaba en Fabawil captando clientes para descontar cheques y otros documentos comerciales era, junto a los responsables de la empresa, la única persona que conocía la clave para desactivar la alarma de la oficina.
En base a todos esos elementos, el miércoles 17 el juez penal Homero Da Costa, a pedido de la fiscal Dora Domenech, dispuso el procesamiento con prisión del funcionario del BROU, a quien se le imputó el delito de estafa.
Si bien el procesado no habría sido quien realizó el hurto en Fabawil (porque a la hora del hecho se encontraba en su horario de trabajo en el BROU) se estima que él fue quien "entregó" el robo.
El abogado Gumer Pérez, quien patrocinó a la empresa en la denuncia penal, dijo a El País que el procesado, haciendo uso de sus conocimientos del sistema bancario y financiero, "estableció una logística mediante la cual cambiaba documentos comerciales válidos por otros robados o apócrifos".
El juez Da Costa y la fiscal Domenech también indagaron al propietario de una conocida óptica que se presume pudo participar de la maniobra cambiando los cheques robados por el procesado. Sin embargo, el empresario fue liberado a última hora del miércoles tras varias horas de interrogatorios.
DESFINANCIADA. Pérez dijo que tras la estafa, Fabawil "no está operando porque está desfinanciada, por lo que tiene que recuperar el dinero robado y, además, volver a captar clientes interesados en realizar inversiones en Uruguay".
Agregó que desde que se conoció la maniobra contra la empresa, los inversores extranjeros que representa han enviado una "catarata" de consultas para interiorizarse de la situación y sus consecuencias.
Por otro lado, Pérez indicó que el Consulado de Bélgica en Uruguay se interesó en la situación e, incluso, hizo gestiones a nivel oficial debido a la estafa que sufrió la empresa.