PABLO MELÉNDREZ
La Justicia indaga a cuatro policías de la seccional 19° del barrio La Teja y al comisario de la unidad por presuntas irregularidades al realizar un allanamiento en el marco de un operativo de saturación policial en esa zona de Montevideo.
El hecho tuvo lugar en la mañana del pasado 25 de mayo, cuando una mujer se encontraba en la casa de su hijo (que es sargento y presta funciones en Policía Técnica) cuidando a su nieta de siete años. En forma repentina, sintió un fuerte golpe en la cerradura de la puerta, cosa que permitió el ingreso de dos desconocidos.
"Se trataba de dos sujetos robustos, encapuchados, quienes de forma violenta, portando armas de fuego con las que me apuntaban, irrumpieron en la finca", relata la mujer en la denuncia que presentó para que se investigue el hecho.
Según la denunciante, los desconocidos "sin mediar palabras y sin identificarse comenzaron rápidamente a revisar la casa, revolviendo todo, sin ningún cuidado y sin motivo alguno". Y recién cuando ella pidió explicaciones, los dos hombres se identificaron como policías.
Luego, según relata la mujer, los efectivos le ordenaron que se trasladara a otra vivienda que existe en el terreno, en la cual ella reside.
Inicialmente, la acción judicial recayó en la jueza especializada en crimen organizado Graciela Gatti, quien declinó competencia en el caso por entender que no hubo "abuso de funciones", aunque sí podría configurar "violación de domicilio" y "amenaza".
Por ese motivo, la denuncia fue derivada al juez penal Luis Charles, quien ya tomó las primeras declaraciones a cuatro policías de la seccional 19° y al comisario a cargo de esa dependencia policial.
Los cinco policías, que comparecieron ante el magistrado en calidad de indagados, son representados por un abogado que les proporcionó el Ministerio del Interior.
En el juzgado, los policías dijeron que no ingresaron a la vivienda por la fuerza, sino que se limitaron a golpear la puerta. Sin embargo, los efectivos contaban con una orden de allanamiento emitida horas antes por el juez que Rolando Vomero, que ese día se encontraba de turno.
CAREO. El abogado Gonzalo Aires, quien patrocina la denuncia, informó que su clienta fue sometida a un careo con los policías, en donde surgieron contradicciones en los testimonios de los efectivos.
Así, por ejemplo, uno de los policías dijo que vio a la denunciante cuando salía de la cocina, siendo que los demás efectivos aseguraron que no llegaron a ingresar a la vivienda donde la mujer se encontraba junto a su nieta.
"Los policías no se identificaron y rompieron la puerta de la casa", indicó Aires a El País. Para el abogado, sería positivo que la Justicia también tome declaraciones a las autoridades de la Jefatura de Policía de Montevideo responsables del operativo.
El violento allanamiento, que ahora está siendo investigado a nivel judicial, tuvo lugar en el marco de un operativo de saturación policial realizado en el barrio La Teja.
Esos procedimientos, que comenzaron a llevarse a cabo el pasado mes de abril en varias zonas de Montevideo y Canelones, han sido cuestionados a nivel político, pero el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, defendió su eficacia para prevenir y combatir la delincuencia.
Aires agregó que entre los vecinos del barrio se cree que los policías se equivocaron de casa al momento de realizar el allanamiento, ya que en esa vivienda antes residía una mujer que estuvo vinculada a causas por narcotráfico.
El juez Charles espera que la Policía agregue al expediente judicial una copia del acta del allanamiento, para luego enviar el caso a la Fiscalía, que deberá decidir si solicita o no procesamientos de los policías indagados, indicó Aires.
ILEGAL. En la denuncia que tramita la Justicia, el abogado señaló que el procedimiento en la casa de su clienta se llevó a cabo "fuera de toda legalidad" e implicó una "peligrosa conducta desarrollada por quienes en nombre del aparato estatal han ajustado su conducta a varios tipos penales".
Por otro lado, en la denuncia se plantea que si la casa fue allanada en forma irregular y por error, eso "sólo agravaría aún más la responsabilidad" de los policías indagados.
Para la denunciante, los efectivos "de forma premeditada han cometido varios delitos abusando de la calidad que la sociedad políticamente organizada en Estado les ha confiado y a quienes la misma le paga un salario con el cual viven ellos y sus familiares".
Denuncia ante la comisión de DDHH
Tras contactarse con el diputado nacionalista Gonzalo Novales, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara Baja, el abogado Gonzalo Aires, quien representa a la mujer que denunció el irregular y violento allanamiento en la casa de su hijo en el barrio La Teja, asistió el mes pasado a una sesión del grupo legislativo en la que informó sobre el episodio. Novales dispuso que la versión taquigráfica de la sesión le fuera enviada al ministro del Interior, Eduardo Bonomi. A su vez, y en forma paralela a la denuncia penal que está en trámite, la familia afectada por el presunto accionar irregular de la Policía presentó un pedido administrativo para que se investigue el episodio, aunque todavía no han tenido respuesta alguna.