VALERIA GIL
La crisis internacional y su repercusión sobre la economía uruguaya estuvo presente en las reuniones que organizaron los principales sectores del Frente Amplio ayer sábado.
El Movimiento de Participación Popular (MPP), Asamblea Uruguay y el Partido Socialista (PS) eligieron el mismo día para reunir a sus autoridades. En los encuentros se trataron temas diversos: desde la crisis internacional, el cobro de un impuesto a la tierra y el fortalecimiento de los frentes sindicales de cara al Congreso del Pit-Cnt que se realizará en octubre.
MPP. En el sector del presidente José Mujica se realizó un extenso análisis de coyuntura sobre la importancia de fortalecer el Frente Sindical de Trabajadores. El vocero del sector e integrante de la Dirección Nacional, Neri Mutti, dijo a El País que se pretende "tener un crecimiento y fortalecimiento de la clase obrera".
Además, se realizó un análisis de los fenómenos de asociación de productores del agro y la generación de colonias de trabajadores, que se reúnen para pedir tierras al Instituto Nacional de Colonización.
Si bien no se entró en detalles acerca del impuesto al agro, Mutti señaló que "ya se tomó posición para seguir impulsando un impuesto a las grandes concentraciones de tierra, que si no se aprueba puede poner en riesgo el proyecto político del Frente Amplio", aseguró.
Asamblea. El vicepresidente Danilo Astori, encabezó ayer la reunión del sector que lidera y realizó un amplio informe sobre la marcha del gobierno.
Aunque no quiso hacer comentarios respecto a la situación del impuesto a la tierra, sí se refirió a la crisis internacional. "Aún en estos tiempos de crisis internacional la única evidencia que tenemos es la de recibir toda la semana pedidos para invertir en el país", señaló el vicepresidente.
Astori remarcó la importancia de la buena gestión que se realiza desde el gobierno en materia económica y expresó que "es el país que más creció en toda América Latina".
Según el vicepresidente, el crecimiento es producto de la cantidad de inversiones que recibe el país y se traduce en una cifra histórica de desempleo, que se ubica hoy en el 5,5%.
Por otra parte, Astori realizó un análisis de la gestión de gobierno en distintas áreas. Tal como lo ha expresado otras veces, insistió en la necesidad de mejorar la gestión de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).
En materia educativa remarcó la importancia de la asignación de US$ 60 millones para la educación en la Rendición de Cuentas y expresó su voluntad de que esa cifra se traduzca en resultados.
En lo que respecta a la seguridad, Astori indicó que "no hay que desconocer que existe un problema", más allá de las mejoras alcanzadas por el Ministerio del Interior. En cuanto a los menores infractores comunicó que se están buscando soluciones para desagotar la Colonia Berro, que tiene menos lugares disponibles por el hecho de que se disminuyeron las fugas.
Además, el vicepresidente dedicó parte de su intervención para hablar sobre las políticas de vivienda, que tendrán su impulso con la aprobación de la ley de vivienda social y el Plan Juntos. Astori hizo hincapié en que el senador Luis Alberto Lacalle (Unidad Nacional), fue el único legislador que no estuvo presente en sala en el momento de la votación del proyecto de ley que crea el Plan Juntos.
La segunda parte del informe de Astori estuvo referido al funcionamiento del Frente Amplio y su necesaria renovación ideológica.
Según dijo, durante la administración del ex presidente Tabaré Vázquez "había una excesiva distancia entre el gobierno y la fuerza política"; en cambio en la actualidad "hay un rol confuso en la fuerza política que interviene en la toma de decisiones que le corresponden al gobierno". En ese marco citó como ejemplo al debate generado por la ley de Caducidad y la reestructura de AFE.
"El problema no es la estructura, sino la falta de discusión ideológica", indicó Astori. El sector entiende que se debe generar un debate ideológico primero, para luego realizar un cambio a nivel de la representatividad de las estructuras.
Como conclusión final, el sector llamó a "promover un debate ideológico" que implica una visión hacia los próximos 20 años. "Tenemos que renovar nuestro compromiso, para que nuestros valores no sean un dogma. Hay que llenarlos de contenido". También se cuestionó "el retroceso ideológico" de algunos sectores del FA, que siguen planteando viejas consignas del año 1971.
Por otra parte, varios dirigentes reclamaron la renovación generacional y de género dentro del sector y en todo el FA. Se expresó que "no se puede quedar en lo discursivo y se debe renovar el FA con más mujeres y más jóvenes y apostando a la formación política".
Socialistas. El Comité Central del Partido Socialista también analizó la situación económica financiera internacional. Se concluyó que "Uruguay está bien parado para enfrentar la crisis", dijo a El País el secretario general del sector, Eduardo Fernández.
"El informe que hicieron los compañeros coincide con el análisis que hizo el ministro de Economía (Fernando Lorenzo), en torno a que el Uruguay está muy firme, al igual que lo estuvo en 2008", indicó Fernández.
Al mismo tiempo se decidió respaldar al planteo del presidente José Mujica, en cuanto a la necesidad de monitorear la situación. Fernández indicó que "estamos ante una nueva crisis del capitalismo, donde se ha ratificado que los especuladores internacionales, en sus maniobras, son más fuertes que los Estados".
En lo que refiere al impuesto al agro, los socialistas entienden de que se deben lograr los mayores acuerdos a nivel del Poder Ejecutivo, para que se generen menos diferencias a nivel parlamentario.
A nivel del sector se decidió la convocatoria de un Congreso para el 9 y 10 de diciembre, donde se elegirán las nuevas autoridades del Comité Central.
Por otra parte, se realizó un homenaje al presidente del sector, Reinaldo Gargano, que se encuentra internado en CTI.
Vertiente: "Se tiene que gravar al agro"
La agrupación de gobierno de la Vertiente Artiguista valoró como positivo que e apruebe el impuesto a las grandes concentraciones de tierra.
En una reunión realizada el viernes 12 y en la que participaron cerca de 60 dirigentes con cargos de gobierno, se dejó constancia de la "necesidad de tomar una definición rápida" respecto al impuesto al agro.
El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo a El País que "no se aprecia una contradicción entre el impuesto y el memorándum firmado con la empresa Montes del Plata". Además indicó que el tributo no constituye "un desestímulo para los inversores duros". Por otra parte, la Vertiente Artiguista manifiesta su preocupación respecto a "la lentitud de transformaciones en materia logística ferroviaria, tráfico fluvial y mantenimiento de la infraestructura carretera".
Brenta explicó que "si no se actúa con rapidez, el famoso apagón logístico se va a producir".
En tanto, en materia impositiva se celebró el descuento del IVA por medio de las tarjetas del Ministerio de Desarrollo Social. Más allá de eso, se entendió que hay que seguir avanzando en la rebaja de los dos puntos porcentuales del IVA a nivel de la población general.