Abril de 1980. Una redada policial en un bar en Bristol hizo estallar las tensiones entre comunidad negra y autoridades. Un día y una noche de violencia se saldaron con 130 detenidos, 19 policías heridos y vehículos y edificios calcinados.
Abril de 1981. En Brixton circuló el rumor de que un joven negro fue apuñalado por la Policía. Más de cinco mil personas respondieron con enfrentamientos. El resultado: 365 heridos, de los cuales 300 eran policías. En dos noches se quemaron 150 edificios y más de 100 coches.
Julio de 1981. La primera vez que la Policía del país utilizó gases lacrimógenos fue en Liverpool. Comenzó con el arresto injustificado de un estudiante. Los violentos choques acabaron con la vida de un hombre, más de 500 detenidos y el mismo número de agentes policiales heridos. Durante nueve días se quemaron 70 edificios.
Septiembre de 1985. En Birmingham la chispa también fue un arresto. El choque entre la comunidad negra y asiática por rivalidades económicas provocó enfrentamientos que empeoraron con la intervención de la Policía.
Octubre de 1985. La muerte de una mujer negra cuando las fuerzas de seguridad registraban su casa en 1985 desencadenó disturbios similares a los que comenzaron en el mismo barrio londinense de Tottenham. Los jóvenes salieron a la calle a protestar y acabaron con la vida del agente Keith Blakelock. (El País de Madrid)