BENGASI | Los insurgentes de Libia tomaron ayer la base de una facción rebelde que supuestamente ayudó a escapar a combatientes pro gubernamentales capturados, anunció un portavoz de los insurrectos.
Este choque y el asesinato de un jefe rebelde ocurrido el jueves en circunstancias confusas indican que hay divisiones en el movimiento insurgente, para el cual la unidad es primordial debido a que no ha logrado derrocar al líder Muamar Gadafi seis meses después de que comenzó la revuelta.
El ministro de información de la insurgencia, Mahmud Shamam, dijo que los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad rebeldes e integrantes de la Brigada al-Nidaa comenzaron a las tres de la madrugada en las afueras del oeste de Bengasi y dejaron cuatro muertos y seis heridos.
La principal fuerza rebelde tomó el control de la base de al-Nidaa tras cinco horas de lucha, agregó.
Hace dos días, presuntos integrantes de al-Nidaa atacaron dos prisiones en Bengasi y facilitaron la evasión de entre 200 y 300 prisioneros, entre ellos mercenarios y combatientes leales a Gadafi. El comandante rebelde Abdul Fatah Younis fue asesinado el jueves. AFP