Tal vez uno de los agujeros negros más importantes que tiene el Estado es AFE. Se trata de un servicio de ferrocarril que se desplazan por vías y lo cierto es que prácticamente no existen ferrocarriles y tampoco vías. Con todo, tiene su presupuesto y tiene sus funcionarios que reciben puntualmente sus estipendios. Aunque pocos tengan idea de porqué se paga por algo que no existe
El auge de las plantas de celulosa y la aparición en el horizonte de la posibilidad de explotación minera, han vuelto las miradas a la necesidad de un servicio de ferrocarriles. Puede ser un buen negocio, aunque el Estado no tiene el capital para emprenderlo solo. Lo gracioso, es que los funcionarios de AFE se niegan a cualquier asociación con privados para reflotar los trenes y el servicio seguirá sin existir.